Los líderes de la UE tratan de reactivar la competitividad y asumen avanzar sin los socios rezagados

Los líderes de la UE exploran cómo relanzar la competitividad con cooperación reforzada, Europa a varias velocidades y preferencia por lo ‘Made in Europe’.

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Edificio Europa, sede del Consejo de la UE en donde se recelebran las reuniones de ministros y de líderes de la UE en Bruselas. FRANCOIS LENOIR / EUROPEAN UNION

Edificio Europa, sede del Consejo de la UE en donde se recelebran las reuniones de ministros y de líderes de la UE en Bruselas. FRANCOIS LENOIR / EUROPEAN UNION

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Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea se reúnen este jueves en un cónclave informal para debatir cómo impulsar con rapidez la competitividad del bloque frente a las tensiones geopolíticas y a la presión de Estados Unidos y China. En la discusión ganará peso la opción de recurrir a la cooperación reforzada para permitir avances a distintas velocidades en ámbitos clave, de forma que se aceleren las decisiones aunque no se logre sumar a los 27.

“En el actual entorno geopolítico, fortalecer nuestro Mercado Único es, más que nunca, un imperativo estratégico urgente”, recordó hace una semana el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en la carta de invitación remitida a los líderes para el “retiro” en el castillo de Alden Biesen (Bilzen), en el este de Bélgica, muy próximo a la frontera con Países Bajos.

La cita busca reforzar el Mercado Único en el nuevo escenario geoeconómico y contará con la presencia de los exprimeros ministros italianos Enrico Letta y Mario Draghi, autores de sendos informes sobre competitividad y productividad en la Unión Europea que reclaman reformas estructurales de calado para el conjunto del bloque.

Antes del inicio formal de la cumbre, previsto para las 10.00 horas, está programado un encuentro en formato más reducido de al menos una quincena de líderes junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, según han señalado a Europa Press fuentes diplomáticas. El propósito es “coordinar” posiciones para llegar a “iniciativas, mandatos y calendarios” concretos.

Fuentes del Ejecutivo español han señalado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no participará en esta reunión previa, impulsada por el canciller alemán, Friedrich Merz, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y a la que asistirán los dirigentes del resto de grandes países, entre ellos el presidente francés, Emmanuel Macron.

Diversas fuentes europeas subrayan que el escenario internacional ha cambiado “radicalmente” desde que Letta y Draghi presentaron sus informes, con choques abiertos con Estados Unidos por su coerción arancelaria y con China por prácticas de competencia desleal. Por ello, llaman a “no quedarse en las soluciones tradicionales” y a revisar las prioridades de la competitividad europea, además de “acelerar el calendario y ejecución” de las medidas para reforzar no sólo la soberanía de la Unión, sino también su “independencia”.

Europa a dos velocidades

En este marco, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha dejado claro que la Unión podría avanzar a dos velocidades si el bloqueo de algunos socios impide cerrar decisiones esenciales a 27, mediante alianzas en grupos más reducidos que faciliten progresos en campos con impacto directo en la competitividad común.

“Nuestra ambición siempre debe ser alcanzar un acuerdo entre los 27 Estados miembro. Sin embargo, cuando la falta de progreso o ambición pueda socavar la competitividad o la capacidad de acción europea, no debemos rehuir el uso de las posibilidades previstas en los Tratados sobre cooperación reforzada”, defendió la dirigente alemana en su carta a los líderes, enviada esta misma semana para alimentar los debates preparatorios.

A partir de este debate, varias capitales insisten en que su prioridad es seguir “avanzando” en bloque, pero reclaman estar “preparados” para activar el mecanismo de “cooperación reforzada” que permite tomar decisiones con menos de 27 países si no se alcanza la unanimidad exigida.

“En la actualidad hay temas precisos de los que se habla desde hace tiempo y queremos resultados, por eso queremos un calendario claro”, explica un alto diplomático de un Estado miembro, que asegura que existe un “amplio consenso” entre los líderes para dar el paso si, una vez pactado un calendario detallado, no se progresa al ritmo acordado.

‘Made in Europe’ y preferencia europea

En la víspera de la cumbre, durante un discurso ante el pleno del Parlamento Europeo, Von der Leyen puso sobre la mesa otra cuestión central del debate entre los líderes: la posible introducción de la “preferencia europea” como instrumento para reforzar la base industrial del bloque y blindar su autonomía.

La presidenta de la Comisión defendió priorizar las producciones ‘Made in Europe’ como vía para apuntalar la capacidad productiva en sectores estratégicos y convertirlos en “mercados punteros”, aunque admitió que se trata de un “ejercicio delicado” para el que no existe una receta única.

La idea de la preferencia europea cuenta con un fuerte respaldo de Francia, pero despierta recelos en otros socios de peso como Alemania e Italia, que temen que un proteccionismo excesivo termine perjudicando a sectores clave. En este contexto, la conservadora alemana reclama basarse en análisis económicos “sólidos” para cada iniciativa y no desviarse de las obligaciones internacionales.

España expresará su apoyo tanto a la opción de una Europa a varias velocidades para seguir profundizando en la integración en campos como la seguridad y la defensa aunque no haya acuerdo de los 27, como a la preferencia por productos fabricados en Europa y a la imposición de condiciones a la inversión extranjera, según apuntan fuentes de Moncloa.