Los reguladores europeos alertan de un auge de fraudes financieros impulsados por la IA

ESMA, EBA y EIOPA alertan de estafas financieras más sofisticadas gracias a la IA y ofrecen claves para detectar y evitar estos fraudes digitales.

2 minutos

Deep fake UC3M

Deep fake UC3M

Comenta

Publicado

2 minutos

Las tres grandes autoridades europeas de supervisión financiera, ESMA, EBA y EIOPA, han lanzado una nueva advertencia conjunta sobre el incremento de estafas y fraudes financieros en plena expansión de la inteligencia artificial (IA). Los organismos remarcan que estas herramientas tecnológicas están permitiendo a los delincuentes diseñar engaños cada vez más complejos y difíciles de identificar.

Esta advertencia se enmarca en una campaña de educación financiera dirigida a los inversores, titulada “No bajes la guardia, protégete: Estafas y fraudes financieros en la era de la IA”, en la que colaboran también las autoridades supervisoras de los distintos países.

Los supervisores recuerdan que los fraudes en el entorno digital no son una novedad, pero subrayan que la IA está elevando su sofisticación y capacidad de mimetizar la realidad. Entre las prácticas que se están perfeccionando mencionan el 'phishing' y los 'deepfakes', que facilitan la suplantación de identidades y la manipulación de imágenes y audios.

Para consumar el engaño, los delincuentes recurren a páginas web falsas, perfiles inventados que imitan a personajes conocidos, así como a voces e imágenes generadas mediante IA que se hacen pasar por empleados de banca, amigos o familiares, con el objetivo de ganarse la confianza de la víctima.

Según explican las autoridades, el primer contacto con las potenciales víctimas suele producirse a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería, correos electrónicos o llamadas telefónicas inesperadas que aparentan ser legítimas.

Para minimizar el riesgo de caer en estas trampas, los supervisores aconsejan no facilitar datos personales ni información bancaria y evitar compartir en exceso detalles de la vida privada en redes sociales. También recomiendan actuar con calma, no dejarse presionar por la urgencia y comprobar siempre la autenticidad y la identidad de quien contacta, incluyendo la posibilidad de acordar con familiares “una palabra de seguridad” que permita confirmar que la comunicación es real.

Entre las medidas de autoprotección, insisten en no instalar programas de acceso remoto ni permitir compartir la pantalla con desconocidos, así como mantener actualizado y activo tanto el sistema operativo como el antivirus. También llaman a desconfiar de propuestas de inversión que aparezcan de forma repentina, prometan altos rendimientos o estén disponibles solo durante un periodo muy limitado.

Si a pesar de todo se llega a ser víctima de una estafa, las autoridades recomiendan cancelar de inmediato cualquier operación en curso y cortar toda comunicación con los estafadores. Además, instan a contactar cuanto antes con el banco o la entidad financiera a través de sus canales oficiales para informar de lo ocurrido y estudiar si es posible bloquear o revertir las transacciones afectadas.

Del mismo modo, subrayan la necesidad de modificar las contraseñas en todos los dispositivos y servicios digitales utilizados, presentar denuncia ante la policía o la autoridad financiera competente y avisar a allegados para que extremen las precauciones.

Los supervisores hacen también hincapié en un tipo de fraude adicional, conocido como fraude de recuperación de fondos o 'recovery room'. En estos casos, los estafadores vuelven a contactar con personas que ya han sido engañadas anteriormente, se hacen pasar por organismos públicos u otras entidades legítimas y les ofrecen recuperar el dinero perdido a cambio del pago previo de una comisión.