Los Estados miembro de la Unión Europea tienen previsto mantener una “reunión de alto nivel” el próximo noviembre en Dublín con el objetivo de abordar la crisis de acceso a la vivienda en la UE. El encuentro se enmarcará en la cumbre informal que prepara Irlanda, próximo país en asumir la presidencia rotatoria del Consejo, ante el fuerte encarecimiento del mercado inmobiliario y las crecientes dificultades para encontrar vivienda en las principales capitales europeas.
El anuncio lo ha realizado el presidente del Consejo Europeo, Anotnio Costa, durante la rueda de prensa posterior a su encuentro con la alianza de alcaldes europeos ‘Mayors for Housing’, centrada en la presión creciente sobre el mercado de la vivienda y en sus consecuencias sociales y económicas.
Costa ha recalcado que la vivienda es “uno de los problemas más urgentes y complejos para millones de europeos” y ha alertado de que la pérdida de asequibilidad está “en el centro de la desafección de los ciudadanos con las instituciones democráticas”.
El presidente del Consejo Europeo ha reiterado que la falta de oferta residencial “reduciendo la movilidad laboral, afectando a la productividad y a la demografía”, además de aumentar la vulnerabilidad de diversos colectivos. Por ello, ha defendido que este reto se mantenga como prioridad en la agenda política de la UE y en las conversaciones sobre el próximo marco presupuestario comunitario de largo plazo.
Aunque ha recordado que la competencia principal en materia de vivienda recae en los Estados miembro, Costa ha abogado por una “respuesta coordinada” entre todos los niveles de gobierno. También ha apuntado que la futura Ley de Vivienda Asequible que elabora la Comisión deberá proporcionar instrumentos para adaptar las políticas a la realidad de cada territorio, incluyendo aspectos como los alquileres de corta duración o la especulación inmobiliaria.
Los alcaldes reclaman más regulación y recursos
En representación de las grandes ciudades, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha avisado de que la crisis habitacional está poniendo en entredicho derechos fundamentales dentro de la UE, como la movilidad y la posibilidad de permanecer en la propia ciudad.
“Hoy lo que está en cuestión en Europa es el derecho a quedarse en tu ciudad y en tu barrio”, ha señalado, antes de subrayar que el aumento del precio del alquiler y de la vivienda está expulsando a “los sectores más vulnerables”, pero también a “los jóvenes” y a “las clases medias urbanas”.
Collboni ha pedido un “nuevo enfoque” europeo que combine regulación y financiación, y ha defendido herramientas como las “zonas de mercado tensionado”, que permitan aplicar medidas excepcionales cuando el coste de la vivienda rebase ciertos umbrales de esfuerzo económico para los hogares.
Al mismo tiempo, ha valorado que las instituciones europeas hayan empezado a situar la vivienda entre sus prioridades, con iniciativas como la futura legislación en preparación. No obstante, ha remarcado que será necesario reforzar estos esfuerzos en el próximo marco financiero plurianual para responder a una crisis que, en su opinión, se ha intensificado en los últimos años por el encarecimiento general del coste de la vida.