El presidente francés, Emmanuel Macron, ha subrayado este martes la importancia de respetar los acuerdos comerciales vigentes, al hilo de la nueva amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de fijar un arancel del 25% a los automóviles europeos. Ante este escenario, el jefe del Estado francés se muestra dispuesto a recurrir al mecanismo anticoerción de la Unión Europea. “Todo está sobre la mesa”, ha remarcado.
“Desde el principio, nos hemos adaptado. Hay acuerdos firmados que deben respetarse. Si se volvieran a poner en entredicho, se reabriría todo, y si algún país se viera amenazado con aranceles aduaneros, la Unión Europea se ha dotado de instrumentos que deben activarse, pues ese es su propósito”, ha señalado Macron en una comparecencia ante la prensa en Ereván (Armenia).
El dirigente galo, que se ha posicionado a favor de un comercio “libre y justo” y del respeto a las normas de la Organización Mundial del Comercio, ha recalcado que, en el actual contexto geopolítico, socios como Estados Unidos y la Unión Europea “tienen cosas mucho más importantes que hacer que lanzar amenazas de desestabilización”.
En esta línea, ha insistido en que, para proteger a empresas y hogares, resulta esencial ofrecer un clima de estabilidad y confianza.
El pasado viernes, Trump acusó a la Unión Europea de vulnerar el acuerdo comercial bilateral suscrito entre ambos bloques y anunció que, como represalia, elevará hasta el 25% los aranceles aplicados a turismos y camiones procedentes del Viejo Continente.
“El arancel se incrementará al 25%”, advirtió el presidente estadounidense, antes de matizar que estos gravámenes no se impondrán si los vehículos acaban produciéndose en fábricas situadas en Estados Unidos, especialmente en las plantas que se están levantando en su territorio.
Por su parte, la Unión Europea sostiene que está honrando los compromisos asumidos con Washington en su Declaración Conjunta y ha reiterado que se reserva la posibilidad de reaccionar para salvaguardar sus intereses.
“La UE está cumpliendo los compromisos de la Declaración Conjunta” y “mantenemos a la Administración estadounidense plenamente informada en todo momento”, indicó el pasado viernes a Europa Press un portavoz de la Comisión del Parlamento Europeo.
El mismo portavoz avisó de que “en caso de que Estados Unidos adopte medidas incompatibles con la Declaración Conjunta”, el bloque comunitario mantendrá “todas las opciones” sobre la mesa con el fin de defender los intereses europeos.
La Declaración Conjunta entre la Unión Europea y Estados Unidos constituye un marco de cooperación comercial sellado en agosto de 2025 que fija, entre otros aspectos, aranceles máximos del 15% para la mayoría de exportaciones y compromisos de compra de energía estadounidense por parte de la UE, con el objetivo de evitar una escalada hacia una guerra comercial abierta.