El presidente de Sacyr, Manuel Manrique, obtuvo en 2025 una remuneración global de 32,6 millones de euros, lo que supone un incremento del 384% respecto al ejercicio previo. Este fuerte aumento responde, principalmente, al devengo de incentivos asociados al buen comportamiento en bolsa de la compañía y a un programa específico de fidelización.
Dentro de este paquete, Manrique recibió 4,78 millones de acciones, valoradas en 20,1 millones de euros, en concepto de la denominada “retribución variable complementaria”. Este pago se activa tras alcanzarse el 88% de los objetivos fijados para la evolución bursátil del grupo.
Entre 2021 y 2025, Sacyr se ha situado como la cuarta compañía europea de infraestructuras con mayor revalorización en el parqué, al pasar de 1.221 a 3.052 millones de euros de capitalización, lo que supone un avance del 152%. En ese mismo periodo, el conjunto del Ibex 35 registró una subida del 114%. Este repunte en la cotización se ha traducido en un aumento de 1.831 millones de euros en el valor en bolsa de la empresa.
La liquidación de esta “retribución variable complementaria”, que también perciben otros 46 directivos de Sacyr, no tendrá impacto en la cuenta de resultados. La compañía explica que se ha ido dotando año a año la provisión contable necesaria y que el importe pendiente se ajustará directamente contra patrimonio, de forma que no afecta al beneficio neto. Este esquema contable ha sido revisado y validado por EY y PwC, según indica el grupo.
El segundo gran bloque que justifica la remuneración de Manrique son los 7,3 millones de euros procedentes del programa de fidelización aprobado en 2021, diseñado para asegurar la retención del talento clave. Este pago representa el 50% del importe reconocido; la mitad restante se abonará una vez transcurridos cinco años desde la aprobación de la política de remuneraciones.
Ambos conceptos extraordinarios suman 27,4 millones de euros, a los que se agrega la remuneración ordinaria, que en 2025 ascendió a 5,2 millones. Esta se desglosa en un salario fijo de 1,6 millones, un bonus anual de 2,2 millones ligado al corto plazo (con un grado de cumplimiento del 101,56%), un incentivo a largo plazo de 1,2 millones de euros (110,65% de cumplimiento), una asignación fija adicional de 112.000 euros y otros 58.000 euros por su participación en comisiones del consejo. A ello se añaden 98.000 euros correspondientes a seguros médicos y de fallecimiento.
Respecto al consejero delegado, Pedro Sigüenza, que asumió el cargo el 12 de junio de 2025, su retribución total fue de 3,6 millones de euros. De esta cifra, 2,9 millones proceden del citado plan complementario y 628.000 euros corresponden a su salario en metálico.
En conjunto, la retribución del consejo de administración alcanzó los 37,9 millones de euros en 2025, frente a los 8,5 millones registrados el año anterior.