Molins ha concluido el primer trimestre del ejercicio con un beneficio neto de 49 millones de euros, lo que supone un incremento del 2% respecto al mismo periodo del año anterior, según consta en la información enviada este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La facturación alcanzó los 268 millones, un 8% superior en términos interanuales, mientras que el Ebitda se situó en 54 millones, un 4% más. La compañía ha precisado que estas magnitudes aún no recogen la aportación de Secil, que pasa a consolidarse desde el pasado 31 de marzo.
La empresa ha subrayado su “sólido desempeño operativo”, que ha atribuido a la disciplina comercial, a los avances en eficiencia y a la aportación de adquisiciones selectivas.
Asimismo, ha señalado que la política de precios y la entrada de nuevas líneas de negocio permitieron neutralizar el efecto adverso de la climatología en España y Portugal, así como el impacto negativo de los tipos de cambio, con especial incidencia en Argentina.
Molins ha detallado que el flujo de caja generado fue de 37 millones y que, tras culminar la compra de Secil, la deuda financiera neta se situó en 1.400 millones a cierre de marzo. La operación se ha sufragado mediante un préstamo a largo plazo de 680 millones y un préstamo puente adicional de 500 millones.