Montero se muestra dispuesta a dividir el decreto del escudo social y reafirma que presentará los PGE

Montero se abre a dividir el decreto del escudo social tras su rechazo en el Congreso y mantiene su plan de presentar los PGE pese a la falta de apoyos.

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La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero Rocío Ruz - Europa Press

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero Rocío Ruz - Europa Press

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La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha expresado este viernes que está abierta a fragmentar el Real Decreto-ley del escudo social después de que ayer fracasara su convalidación en el Congreso por el voto en contra de PP, Junts y Vox.

“Meditaremos en el interior del Gobierno a ver cómo se componen esas aritméticas parlamentarias para impulsar como siempre la mayor parte de las medidas que ahí se contemplaban que todas, absolutamente todas, eran y son necesarias”, ha subrayado la vicepresidenta en declaraciones a la cadena SER recogidas por Europa Press.

Montero ha remarcado que el decreto rechazado por la Cámara Baja no solo incluía la moratoria antidesahucios o la prohibición de cortes de luz, gas y agua a hogares vulnerables, sino también 25.000 millones de euros en entregas a cuenta para comunidades autónomas y ayuntamientos, además de incentivos fiscales para la rehabilitación de viviendas.

“Es decir, era un decreto social que contempla muchas medidas que ya el Partido Popular el año anterior había votado a favor y que su cambio de voto se explica por la competencia que tiene con Vox en relación con la política de inmigración, la política antidesahucios y las políticas feministas”, ha denunciado.

“Es el momento para la reflexión para los partidos que deciden votar que no para dar mayores recursos para las comunidades autónomas y para las familias vulnerables”, ha añadido.

La vicepresidenta primera ha recalcado que el revés al decreto del escudo social no puede atribuirse únicamente a Junts, sino también al PP, “que gobierna en gran parte en las comunidades autónomas, en muchos ayuntamientos, y que decide que no haya 25.000 millones para los servicios públicos en este país”.

“Esto me parece extraordinariamente grave, pero insisto, hay que pulsar y pulsar el sentir de los grupos, y veremos, en función de esa cuestión, cuáles son las posibilidades que tenemos. Este es un Gobierno inasequible al desaliento, y siempre el diálogo es la mayor ventaja que tenemos a la hora de poder concitar esa capacidad de que el bienestar llegue a los ciudadanos”, ha asegurado.

Montero ha advertido de que “uno no puede votar en contra de todas estas medidas y volver otra vez la pelota al Gobierno”. “El Partido Popular tendrá que explicar por qué dice que no a todo esto que es bueno para la gente y por qué piensa que intentar producir una derrota parlamentaria tiene mayor beneficio político que sacar adelante unas medidas que claramente son beneficiosas”, ha apuntado.

La ministra ha reiterado que, pese a los reveses sufridos en el Congreso, la legislatura sigue siendo sostenible y ve margen para seguir hablando con Junts, aunque considera que, en este momento, una reunión entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Junts, Carles Puigdemont, no contribuiría a mejorar la interlocución con esa formación.

En este escenario, ha reclamado a los distintos grupos parlamentarios que prioricen las reformas del Ejecutivo frente a las “siglas” de los partidos y ha instado a Junts a que prevalezca el “sentido común”.

En cualquier caso, Montero ha defendido que el Ejecutivo está en disposición de cerrar pactos, “pero no a cualquier precio”.

PGE sin apoyos suficientes

La vicepresidenta primera ha reiterado que mantiene su compromiso de registrar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) en el primer trimestre del año, aunque ha admitido que todavía no dispone de la mayoría necesaria.

“Tanto Junts como ERC no dan su apoyo por cuestiones que nada tienen que ver con las cuentas públicas. Tengo que expresar mi protesta, porque parece que es en la Ley de Presupuestos donde todo el mundo concentra peticiones que nada tienen que ver con la prioridad de la educación, de la sanidad, de la política de dependencia, sino que tienen que ver más con conceptos políticos complejos, que son difíciles de ir transitando”, ha lamentado.

Pese a ello, Montero confía en que, en el mes que queda para cerrar el primer trimestre, pueda recabar “algún apoyo más” a las cuentas públicas de 2026 y “encontrar la fórmula para incorporarlo”.