Un tribunal de Dublín ha impuesto a un pasajero de Ryanair el pago de una compensación de 15.000 euros por provocar el desvío de un vuelo que cubría la ruta entre Dublín y Lanzarote hacia Oporto (Portugal), después de que este viajero agrediera tanto a otros pasajeros como a miembros de la tripulación de cabina.
La compañía aérea ha informado de la resolución este martes y ha subrayado su compromiso de que todos los viajeros y el personal de a bordo se desplacen “en un entorno cómodo, libre de perturbaciones innecesarias” originadas por pasajeros problemáticos.
En su comunicado, la aerolínea recuerda que “Ryanair aplica una política de tolerancia cero con respecto a la mala conducta” de los pasajeros y asegura que continuará adoptando medidas firmes para atajar el comportamiento conflictivo en sus vuelos “en beneficio de la gran mayoría de los pasajeros que no perturban los vuelos”.
Asimismo, la compañía destaca que esta resolución judicial “refuerza las graves consecuencias” a las que se exponen los pasajeros que incurren en este tipo de conductas, entre las que se incluyen prohibiciones de volar y sanciones económicas asociadas al desembarque.