Naturgy abrirá negociaciones con Yamal para reducir el impacto del veto al gas ruso en su contrato de GNL

Naturgy negociará con Yamal LNG para mitigar el veto europeo al GNL ruso mientras refuerza su apuesta por renovables, biometano y la central de Almaraz.

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Naturgy tiene previsto iniciar conversaciones con el consorcio Yamal LNG con el fin de abordar la situación de fuerza mayor derivada de su contrato de suministro a largo plazo de gas natural licuado (GNL) ruso, en un contexto marcado por la fase final de la desconexión energética de Europa respecto a Rusia. El propósito de la compañía es contener al máximo las consecuencias de esta nueva regulación sobre su acuerdo de aprovisionamiento.

En una rueda de prensa para presentar los resultados de la empresa correspondientes al ejercicio 2025, el secretario general y del consejo de Naturgy, Manuel García Cobaleda, explicó que estos contactos aún no han arrancado formalmente, aunque matizó que son “incipientes”, dado que existe margen hasta finales de este año para encauzarlos.

Los Estados miembros de la Unión Europea han aprobado de forma definitiva un reglamento que establece la eliminación progresiva de las importaciones de gas por gasoducto y de gas natural licuado (GNL) procedentes de Rusia hacia la UE.

Esta retirada gradual arranca con los contratos de suministro a corto plazo firmados antes del 17 de junio de 2025, y entra en vigor desde el 25 de abril para el GNL y desde el 17 de junio para el gas canalizado por gasoducto. En cuanto a los contratos de importación de GNL de largo plazo, la prohibición comenzará a aplicarse a partir del 1 de enero de 2027.

Cobaleda recordó que el planteamiento de la Comisión Europea considera que esta prohibición configura un supuesto de fuerza mayor, lo que faculta a las compañías para resolver sus contratos sin incurrir en incumplimiento contractual.

No obstante, puntualizó que, en esta situación, las obligaciones de mitigación deben ser “mutuos”, de forma que ambas partes hagan los esfuerzos necesarios “para reducir el impacto”, con la intención de redirigir el mayor volumen posible de GNL hacia otros mercados donde no exista esta restricción.

“Cualquier cosa hay que negociarla. Están abiertas todas las opciones. Hay que hacerlo con tiempo para coger flota, pero eso es lo que hay que hacer para dar cumplimiento al contrato, ya que lo importante es que la palabra es Ley, no hemos dejado nunca de incumplir”, afirmó.

La compañía recalca, en todo caso, que el suministro físico de gas natural a España está plenamente asegurado, especialmente gracias a los nuevos acuerdos firmados con Estados Unidos, como el de Venture Global, así como mediante los contratos ya vigentes con Argelia.

Despliegue de renovables y apuesta por el biometano

Por otro lado, el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, indicó que, aunque la empresa mantiene un claro “compromiso con ser un actor en la transición energético”, en el ámbito de los nuevos proyectos renovables las decisiones de inversión se tomarán “primando el valor” y buscando la “máxima rentabilidad”.

“El problema que está teniendo el desarrollo de nueva generación a renovable es que los inversores no están dispuestos a asumir unos riesgos a unas inversiones con respecto a lo que antes tenían previsto”, señaló.

En este sentido, puso en valor la apuesta de Naturgy por las energías verdes, con 1,2 gigavatios (GW) actualmente en fase de construcción que se incorporarán a operación a finales de este año.

Asimismo, remarcó la relevancia estratégica del biometano para el grupo, al que definió como “como único gas renovable competitivo”, aunque lamentó la ralentización derivada de los trámites de autorización, sobre todo en los niveles autonómico y local.

“Nuestro apuesta por el biometano es firme. Somos líderes en esta tecnología, pero sin poder llegar a los objetivos fijados por el retraso en ciertos permisos, pero el compromiso y los proyectos están ahí”, apuntó.

También defendió que “no es incompatible” la apuesta por el biometano con el hidrógeno en el proceso de descarbonización, si bien insistió en que, en el corto plazo y “siendo realista”, no contempla que este último tenga un peso relevante en el ‘mix’ energético debido a su actual falta de competitividad.

Central nuclear de Almaraz y horizonte de cierre

En relación con la central nuclear de Almaraz, de la que Naturgy es copropietaria junto con Iberdrola y Endesa, Reynés reiteró que la postura de la compañía es nítida y que se requiere más tiempo antes de su clausura, además de “rehacer los números”.

“Pudiendo, sin discutir, si es loable o no el abandonar la nuclear, que no me toca a mí, sino al que hace la política energética, se pueden alargar los permisos hasta 2030, que no requiere de inversiones mayores y hay condiciones seguridad suficiente, para tener tiempo para analizar cuánta energía se necesitará y cuánta se podrá proveer”, expuso.