Naturgy, a través de las redes de distribución de su filial gasista Nedgia, canalizó en 2025 más de 170 gigavatios hora (GWh) de biometano, lo que supone un aumento del 53% frente al ejercicio previo, con un total de 14 plantas de producción ya conectadas y operativas.
En un comunicado, la compañía energética subrayó que la evolución registrada en 2025 refuerza la tendencia de crecimiento de años anteriores y “confirma al biometano como un vector energético clave en el impulso de una transición energética competitiva”.
El avance de este gas renovable en España se apoyó en la madurez tecnológica alcanzada por el biometano y en la incorporación gradual de nuevas instalaciones de producción a la red de Nedgia, que ya suma esas 14 plantas conectadas. Durante el último año inyectaron en conjunto alrededor de 170 GWh, un volumen equivalente al consumo anual de más de 33.000 hogares.
Naturgy, primera gasista y tercera eléctrica del país, calcula que el uso de esta energía de origen renovable permitió evitar la emisión de más de 34.000 toneladas de CO2.
Cartera de 98 proyectos con contratos firmados
El desarrollo del gas verde continuará en los próximos meses, ya que Nedgia dispone de una cartera de 98 proyectos con contrato firmado para inyectar biometano en sus redes, que podrían aportar más de 5,8 teravatios hora (TWh) anuales, una cantidad similar al consumo de 1,1 millones de hogares. De este conjunto de iniciativas, 14 podrían comenzar a inyectar gas renovable en la red a lo largo de 2026.
El consejero delegado de Nedgia, Raúl Suárez, afirmó que el biometano “ya es una realidad” en el sistema energético español y destacó que las redes de la compañía “están demostrando que pueden integrarlo de forma inmediata y eficiente”.
“Desde Nedgia estamos poniendo la infraestructura al servicio de la transición energética, facilitando que un gas verde de origen local llegue a hogares, industrias y comercios, y contribuya de manera directa a la reducción de emisiones y a la independencia energética”, añadió.
El biometano es un gas renovable que se obtiene mediante el tratamiento de residuos de distinta naturaleza. Al conectarse las plantas productoras a la red gasista, este gas verde puede emplearse en los mismos usos que el gas natural convencional, ayudando a recortar las emisiones de CO2 y a reforzar la seguridad de suministro con una fuente autóctona y sostenible.