El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, ha puesto en valor la trayectoria del futuro consejero de la entidad, Marc Armengol, subrayando su preparación para encarar la transformación tecnológica prevista para los próximos años, “a pesar de su juventud” --Armengol tiene 49 años--.
Oliu se ha expresado así este miércoles durante una conferencia en la Cámara de Sabadell (Barcelona), en la que ha participado junto al presidente de la institución, Ramon Alberich. En su intervención, ha remarcado que Armengol dispone de los conocimientos necesarios para impulsar la “revolución tecnológica” que precisa el banco para seguir operando con eficiencia y sostener sus beneficios a partir del ciclo 2028-2029.
El presidente ha aprovechado para reconocer la labor del actual consejero delegado, César González-Bueno, al frente del banco, destacando que deja la entidad “con un equipo muy sólido”.
Oliu ha señalado que 2025 ha supuesto un cierre de etapa para Banco Sabadell. Además del relevo en la alta dirección, ha recordado el retorno de la sede social a Sabadell tras años en Alicante, un movimiento que, en sus palabras, “marca la normalización de la vida económica y política” de Cataluña.
En su repaso a los hitos recientes, ha mencionado igualmente la venta del británico TSB y el rechazo por parte de los accionistas a la oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por BBVA, que, según ha afirmado, “no llegó a ser atractiva en ningún momento”.
Accionariado y rechazo a la OPA
Cuestionado sobre la posible creación de un ‘núcleo duro’ de accionistas en Banco Sabadell, Oliu ha recalcado que “el núcleo duro del Banco Sabadell son los minoritarios”. Ha indicado que existe un elevado número de accionistas en la ciudad de Sabadell que consideran sus títulos como un elemento identitario propio.
Asimismo, ha remarcado que una parte significativa del accionariado está formado por clientes de la entidad que, según Oliu, rechazaron la OPA “porque querían seguir teniendo un banco con las características del Sabadell para ser clientes”.
Ha añadido que los inversores institucionales también se opusieron a la operación por la falta de atractivo económico, al considerar que la oferta era “baja”.
Situación del sector bancario y perspectivas
En cuanto al contexto general, Oliu ha afirmado que el sector bancario se encuentra actualmente “como no lo había visto nunca” en sus 40 años de trayectoria profesional, gracias a su fortaleza en solvencia y rentabilidad. Ha destacado, además, la disciplina en la gestión de riesgos y la relación con los clientes como elementos clave.
No obstante, ha advertido de que uno de los retos de la banca es el encaje futuro del sector en la Unión Europea, por las dificultades para operar en otros mercados y avanzar en integraciones transnacionales.
Respecto a Banco Sabadell, ha indicado que los resultados de 2025 “están muy bien”, con una posición muy sólida que permite, en sus palabras, afrontar el futuro con serenidad.
Por último, ha pronosticado que la economía española crecerá este año por encima del 2,2%, en línea con las previsiones adelantadas por organismos como el Banco de España, impulsada por la demanda interna y “afortunadamente también al aumento de la inversión privada”.