Oryzon cerró el ejercicio 2025 con unos números rojos próximos a 2,61 millones de euros, lo que supone recortar en un millón las pérdidas frente a los 3,6 millones registrados en 2024, de acuerdo con las cuentas difundidas este viernes por la biofarmacéutica.
Por otro lado, el resultado de explotación (Ebitda) continuó en terreno negativo, con 5,71 millones, lo que representa un empeoramiento del 29,1% en comparación con los -4,42 millones del ejercicio precedente.
La compañía incrementó de forma notable sus desembolsos en I+D, que avanzaron un 50% hasta los 12,6 millones de euros, frente a los 8,4 millones destinados el año anterior. Paralelamente, los ingresos procedentes de trabajos realizados por la propia empresa para su inmovilizado también se elevaron, pasando de casi 7,36 millones de euros en 2024 a más de 10,9 millones en 2025, lo que equivale a un aumento del 48,6%.
Asimismo, tras asegurar más de 60 millones de dólares (50,8 millones de euros, al cambio actual) durante la primera mitad de 2025, Oryzon concluyó el ejercicio con una posición de caja de 33,3 millones de dólares (28,2 millones de euros).
“Esta sólida posición financiera nos permite reforzar nuestro enfoque en los principales hitos regulatorios de nuestros dos programas: oncología y SNC” (sistema nervioso central), afirma en el comunicado el Dr. Carlos Buesa, CEO de Oryzon.