El Impuesto sobre el Patrimonio en España estaría dejando de ingresar alrededor de 8 de cada 10 euros de su recaudación potencial debido “a los agujeros y mecanismos de erosión incluidos en su diseño”, de acuerdo con un nuevo informe elaborado por Oxfam Intermón.
Según el estudio, antes de la implantación del Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF), la merma era aún mayor y alcanzaba los 9 de cada 10 euros, lo que evidencia, según la organización, la debilidad estructural de esta figura tributaria.
El documento, firmado por Iñigo Macías, recuerda que España es uno de los escasos países que conserva un tributo específico sobre el patrimonio neto. Nacido hace casi medio siglo, en plena transición democrática, el impuesto se concibió para reforzar la progresividad del sistema fiscal y favorecer una distribución más equilibrada de la riqueza.
Con todo, el análisis de Oxfam Intermón concluye que diversos fallos acumulados en su configuración han ido mermando de forma continuada su capacidad recaudatoria y su función redistributiva.
El estudio detalla que en torno al 42% de la riqueza declarada queda al margen del gravamen, en su mayoría patrimonio concentrado en los contribuyentes con mayores fortunas. De hecho, se constata que más de tres de cada cuatro euros (el 76%) del patrimonio exento se agrupa en el 10% de los declarantes con más patrimonio.
Principal brecha: “exención de empresa familiar”
El informe identifica como principal vía de escape la exención sobre participaciones y acciones empresariales, conocida como “exención de empresa familiar”. Este régimen especial concentra el 85% de todo el patrimonio exento y provoca, según los cálculos de Oxfam Intermón, una pérdida de recaudación potencial superior a 6.700 millones de euros.
Aunque esta exención nació con la intención de proteger a las pequeñas y medianas empresas familiares, el informe sostiene que en la práctica se ha convertido en un beneficio que aprovechan sobre todo los grandes patrimonios con importantes participaciones empresariales.
“Como resultado, esta mal llamada “exención de la empresa familiar” deja de ser una excepción y de cumplir su finalidad de proteger a las empresas familiares y la pequeña y mediana empresa para convertirse en una norma y un agujero estructural que vacía de capacidad recaudatoria el IP”, según Macías.
El documento también evalúa el efecto sobre la recaudación y la equidad del límite conjunto entre la cuota del Impuesto sobre el Patrimonio y el IRPF, otro de los mecanismos que, a juicio de la organización, erosionan seriamente el tributo.
De acuerdo con las estimaciones incluidas en el informe, las pérdidas potenciales de recaudación ligadas a este límite rondan los 2.100 millones de euros y favorecen sobre todo a los grandes patrimonios, que cuentan con mayor margen para reorganizar sus rentas y estructuras financieras.
Hasta la aprobación del impuesto temporal sobre las grandes fortunas, el denominado dumping fiscal practicado por algunas comunidades autónomas mediante bonificaciones muy elevadas de la cuota (en algunos casos de hasta el 100%) constituía otro boquete relevante para la recaudación, con un impacto especialmente ventajoso para las grandes fortunas.
Propuestas de reforma para reforzar la equidad
En este escenario, Oxfam Intermón subraya la necesidad de abrir un debate público y político en España para replantear la fiscalidad sobre el patrimonio y adaptarla a los desafíos del siglo XXI. “La debilidad del actual IP no es inevitable, hay soluciones posibles. De hecho, ITSGF muestra que es posible corregir los problemas en el diseño del IP cuando hay voluntad política”, señala Macías.
Entre las líneas de actuación que plantea la organización figuran la revisión a fondo de la exención sobre participaciones empresariales y del límite conjunto IRPF–IP, así como el mantenimiento del ITSGF. Además, para cerrar de forma efectiva los agujeros aprovechados por las grandes fortunas, se propone incorporar en la fiscalidad de la riqueza un tipo mínimo del 3% para patrimonios netos superiores a 50 millones de euros, en línea con la propuesta del economista Gabriel Zucman.
Según los cálculos incluidos en el análisis, la puesta en marcha de estas y otras reformas permitiría, como mínimo, duplicar la recaudación actual del impuesto y avanzar hacia un sistema tributario más progresivo y eficaz en la reducción de la desigualdad.