Polonia ha suscrito este viernes con la Comisión Europea el primer préstamo del instrumento Acción de Seguridad para Europa (SAFE, por sus siglas en inglés), mediante el cual recibirá 43.700 millones de euros destinados a compras conjuntas de equipamiento militar. Se trata de la mayor dotación concedida a un solo país dentro de este programa, que aspira a movilizar hasta 150.000 millones en créditos a largo plazo para potenciar las capacidades de defensa de los Estados miembros.
La rúbrica del acuerdo se ha celebrado en Varsovia, en un acto en el que han participado el viceprimer ministro polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, y los comisarios europeos de Defensa, Andrius Kubilius, y de Presupuesto, Piotr Serafin. La ceremonia ha coincidido con la conmemoración del Día de la Victoria en Europa y ha servido para presentar este mecanismo como una herramienta clave de disuasión frente a Rusia.
Estos préstamos, financiados mediante la emisión de deuda común de la UE, se devolverán a muy largo plazo y con un coste reducido. Fueron puestos en marcha en mayo de 2025 con el objetivo de que los socios comunitarios pudieran acometer adquisiciones urgentes y de gran volumen, con el fin de incrementar "rápida y sustancialmente" el gasto militar europeo y favorecer la reactivación de la industria de defensa del bloque.
"Hoy necesitamos que la Unión Europea sea capaz de hacer frente a las amenazas externas a nuestra paz. Por eso, hoy necesitamos invertir mucho más en nuestra defensa, por eso necesitamos mucha más producción para la defensa y por eso necesitamos superar la producción de Rusia", ha subrayado el comisario de Defensa, enlazando el Día de la Victoria en Europa con las similitudes entre la situación actual y los años previos a la Segunda Guerra Mundial.
Kubilius ha destacado el papel de Polonia por asumir "la mayor responsabilidad europea" al recurrir a los préstamos SAFE para reforzar su propia seguridad, la del flanco oriental y "la de toda Europa", y por erigirse en "un referente en Europa" en materia de defensa y disuasión.
"En 1939, la seguridad colectiva fracasó en Europa. Y Polonia pagó el precio más alto (...) Hoy, basándonos en la solidaridad europea en materia de defensa y en el liderazgo polaco, estamos construyendo la seguridad colectiva europea", ha añadido en su intervención.
Este sábado, turno de Lituania
Este sábado, los comisarios Kubilius y Serafin viajarán a Lituania para formalizar el correspondiente préstamo SAFE con ese país, que contará con 6.400 millones de euros para reforzar sus capacidades militares. A la firma acudirán el ministro de Finanzas, Kristupas Vaitiekunas, y el ministro de Defensa Nacional, Robertas Kaunas.
En un comunicado, la Comisión Europea ha subrayado que estas dos primeras operaciones del programa SAFE "ponen de relieve la importancia de la cooperación y la inversión como pilares fundamentales" de una disuasión sólida en el flanco oriental, al tiempo que consolidan el pilar europeo de la OTAN y apuntalan el futuro de la defensa común "en un entorno geopolítico cada vez más complejo".
Bruselas ha autorizado en los últimos meses los préstamos para compras conjuntas de armamento a 18 de los 19 Estados que se han sumado a SAFE, con Hungría como único país pendiente de la aprobación de su plan de financiación.
Los importes asignados a cada socio se determinaron de forma provisional en septiembre de 2025, siguiendo criterios de solidaridad y transparencia. España, por ejemplo, recibirá los 1.000 millones solicitados, situándose entre los países con menor dotación de este fondo, al mismo nivel que Finlandia, que también contará con 1.000 millones, y solo por encima de Dinamarca (46,7 millones) y Grecia (787 millones).
En el extremo opuesto, Polonia encabeza el reparto con 43.700 millones, seguida por Rumanía (16.600 millones), Francia (16.200), Hungría (16.200), Italia (14.900), Bélgica (8.300), Lituania (6.300), Portugal (5.800), Letonia (5.600), Estonia (2.600), Eslovaquia (2.300), República Checa (2.060), Bulgaria (3.200), Croacia (1.700) y Chipre (1.200).