La eventual integración entre Puig y Estée Lauder se enfrenta a dos frentes decisivos: la prima que se plantee a los accionistas minoritarios de Puig y la configuración del poder en el grupo combinado.
De acuerdo con el estudio elaborado por Rhombus, firma de consultoría financiera centrada en fusiones y adquisiciones, gestión patrimonial y asesoramiento en inversión, el consenso del mercado sitúa una posible oferta en efectivo para los minoritarios de Puig en un rango de entre 18,5 y 19 euros por título. Estas cifras quedarían por debajo del promedio de las valoraciones de los analistas, lo que añade fricción a las conversaciones en un contexto de crecimiento sólido de la compañía en términos comparables.
“Existe una ventana de oportunidad porque la compañía sigue cotizando con descuento respecto a su salida a bolsa, pero ese margen no es ilimitado”, advierte Sandra Rams, consejera estratégica de Boutique M&A de Rhombus, que incide en que los sólidos fundamentales operativos de Puig dificultan defender una prima que parte del mercado podría considerar insuficiente.
Según el informe de Rhombus, Estée Lauder ha registrado un incremento del 5% en sus ingresos trimestrales, frente a un avance más moderado en el caso de Puig en términos reportados. Sin embargo, la consultora remarca que esta divergencia está muy condicionada por el impacto del tipo de cambio: la debilidad del dólar ha impulsado las cuentas del grupo estadounidense y ha lastrado las de la empresa catalana, lo que desvirtúa la comparación real de la evolución operativa de ambas.
Sandra Rams apunta que este elemento está pesando en cómo el mercado interpreta el equilibrio entre los dos grupos. “El diferencial de crecimiento no es estructural. Si se eliminan los efectos de divisa, Puig muestra una evolución superior. Este punto es relevante porque influye directamente en la ecuación de canje en una eventual integración”, explica la especialista.
La familia Puig conservaría un peso clave
La configuración del control también ocupa un lugar central en las conversaciones. El escenario que plantea Rhombus pasa por una propuesta combinada de efectivo y acciones que permitiría a la familia Puig retener una posición significativa, previsiblemente por encima del 25% de los derechos de voto, además de asientos en el consejo de administración, alejando la operación del esquema típico de una compra total.
“No se trata solo de vender, sino de integrarse en condiciones favorables. El reparto de poder, la gobernanza y la capacidad de preservar el modelo empresarial serán determinantes”, sostiene Rams.
La consultora insiste en que, más allá de las sinergias industriales entre ambas compañías, el punto crítico será encontrar un equilibrio entre una prima que el mercado considere razonable y una estructura de gobierno que asegure a la familia Puig la continuidad de su peso en la definición de la estrategia y en la gestión del portafolio de marcas.
En opinión de Rhombus, el resultado final de las conversaciones vendrá marcado en gran medida por cómo se cierre esta doble ecuación entre precio ofrecido a los minoritarios y distribución del poder en la futura entidad.