Las autoridades de Reino Unido han decidido levantar las sanciones que pesaban sobre el diésel y el queroseno producidos en terceros países a partir de petróleo de origen ruso, mediante una nueva licencia que excluye estos combustibles del paquete de restricciones que el Gobierno británico mantiene contra el Kremlin.
Esta exención entra en vigor desde este miércoles 20 de mayo y se aplicará sin límite temporal definido. No obstante, el Ejecutivo británico aclara que se reserva el derecho a anular la licencia cuando lo considere oportuno, comprometiéndose a comunicar cualquier cambio con un preaviso mínimo de cuatro meses.
En paralelo, otra licencia independiente autoriza a las compañías a suministrar y entregar gas natural licuado (GNL) a las instalaciones rusas de Yamal y Sakhalin 2, dos complejos clave para el abastecimiento energético mundial. Esta autorización solo será válida cuando exista un contrato significativo y siempre que su vigencia no supere el plazo máximo de un año.
Asimismo, se vuelven a permitir determinados servicios vinculados a las operaciones comerciales con productos petrolíferos. Pese a esta flexibilización, los operadores seguirán obligados a notificar las compras y ventas de GNL y a registrar de forma detallada sus transacciones.
En el plano internacional, otros países como Estados Unidos también han optado por suavizar parte de las sanciones comerciales contra Rusia relativas al mercado petrolero, en un contexto de menor oferta de crudo provocado por el conflicto en Oriente Próximo y las tensiones en torno al cierre del estrecho de Ormuz.
Este lunes, las autoridades estadounidenses aprobaron una nueva licencia temporal de 30 días que permite la comercialización y compra de crudo ruso ya cargado en buques.
En los mercados, el barril de Brent, referencia en Europa, se sitúa en torno a los 110 dólares, muy por encima de los 72 dólares que marcaba antes del estallido de la guerra. Mientras, el West Texas Intermediate (WTI), indicador de referencia en Estados Unidos (EEUU), cotiza en torno a los 105 dólares por barril.