El Gobierno del Reino Unido ha comunicado este fin de semana un paquete de medidas de carácter extraordinario para dar mayor margen operativo a las aerolíneas ante el riesgo de una posible falta de queroseno vinculada a la crisis en Oriente Próximo.
Entre los cambios más relevantes, el Ejecutivo autorizará a las compañías a anular vuelos con varias semanas de antelación y a reagrupar pasajeros de distintas frecuencias en un único servicio, sin que ello implique la pérdida de sus derechos de despegue y aterrizaje (“slots”).
Aunque el Ministerio de Transporte ha insistido en que, por el momento, “no hay escasez de combustible” ni problemas inmediatos en la cadena de suministro, la responsable del departamento, Heidi Alexander, ha defendido la conveniencia de dotar al sector de “herramientas” que le permitan ajustar su programación con tiempo suficiente.
La intención del Gobierno es evitar el desorden en los aeropuertos y las cancelaciones imprevistas durante la temporada alta estival, y ofrecer “certidumbre a largo plazo” a los hogares que planean sus vacaciones.
Desde el ámbito profesional, la patronal de las agencias de viajes británicas (ABTA) ha valorado favorablemente el paquete de medidas. El director de Asuntos Públicos de la organización, Luke Petherbridge, ha destacado que estas decisiones aportan “confianza adicional” a los consumidores para mantener sus reservas de verano.
No obstante, Petherbridge ha reclamado al Ejecutivo que el proceso de consulta no se limite a las aerolíneas y que se aborde de forma “holística”, incorporando a turoperadores y agentes de viajes. “El conflicto en Oriente Medio afecta a todo el sector”, ha recordado, insistiendo en la necesidad de un diálogo amplio para encarar los retos que se avecinan.
Suspensión temporal de la regla del 80% de slots
La nueva normativa introduce una excepción relevante en el régimen de asignación de franjas horarias. En aeródromos muy saturados, como Londres-Heathrow o Gatwick, las aerolíneas están obligadas a operar al menos el 80% de los slots que tienen asignados si quieren conservarlos en la temporada siguiente.
Con el plan anunciado, las compañías quedarán liberadas de este requisito siempre que acrediten que los cambios responden a potenciales restricciones de combustible.
Este margen adicional permitirá a las aerolíneas concentrar a los viajeros de varias salidas diarias en un solo avión, con el objetivo de optimizar el consumo de queroseno por pasajero transportado.
Al mismo tiempo, se dará prioridad a las conexiones con menor oferta, como determinados destinos vacacionales que no disponen de vuelos diarios, por delante de rutas cortas con muchas frecuencias que resultan más sencillas de combinar.
La medida está directamente ligada a la inestabilidad en Oriente Próximo. El Reino Unido importa en torno al 65% del queroseno que utiliza y una parte relevante procede de esa zona.
En paralelo a estos ajustes operativos, el Ejecutivo laborista ha confirmado que mantiene una coordinación estrecha con las refinerías y con socios internacionales para “reforzar y diversificar” los orígenes del suministro y disminuir la dependencia de regiones en conflicto.
Por su parte, organizaciones de consumidores y formaciones de la oposición han alertado de que la posibilidad de cancelar y reorganizar vuelos podría tener un fuerte impacto negativo en los usuarios, especialmente en quienes realizan trayectos de corta distancia o conexiones, que podrían acabar recolocados en horarios poco convenientes bajo el argumento del ahorro energético.