Las autoridades británicas han confirmado la firma de un acuerdo de libre comercio con los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) --Baréin, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU)-- con el objetivo de profundizar las relaciones económicas entre ambas regiones y convertir a Reino Unido en el primer país del G7 que alcanza un pacto de este tipo con estos socios del Golfo.
Según las estimaciones del Gobierno británico, este tratado sumará a largo plazo alrededor de 3.700 millones de libras esterlinas (4.280 millones de euros) anuales al PIB de Reino Unido y generará un efecto favorable de 1.900 millones de libras (2.200 millones de euros) al año sobre los salarios reales de la población.
De acuerdo con los últimos registros de la Oficina de Estadísticas Nacionales, el intercambio comercial total con los países del Golfo asciende actualmente a 53.000 millones de libras (61.285 millones de euros). Con la nueva alianza, ese flujo podría incrementarse en casi un 20%, lo que supondría elevar el comercio bilateral en unos 15.000 millones de libras (17.345 millones de euros) cada año.
El nuevo marco de libre comercio permitirá suprimir cerca de 580 millones de libras (670 millones de euros) en aranceles anuales una vez se hayan aplicado todas las disposiciones del acuerdo, y reducirá de inmediato 360 millones de libras (416 millones de euros) en gravámenes el mismo día de su entrada en vigor.
Entre los sectores británicos que se verán especialmente favorecidos figuran la industria aeroespacial, los productores agroalimentarios de Gales, los desarrolladores del sector energético en Escocia y los principales centros financieros de Londres y Edimburgo.
Asimismo, una amplia gama de productos de origen británico, como el queso cheddar, el chocolate, las galletas, el salmón ahumado escocés, los alimentos para mascotas y piensos, quedarán libres de aranceles, junto con otros muchos bienes incluidos en el acuerdo. Sin embargo, la carne de cerdo, el pollo y los huevos quedan fuera de la liberalización arancelaria.
“Los lazos de Reino Unido con los países del Golfo son profundos, históricos y con visión de futuro. Este acuerdo se fundamenta en nuestro compromiso compartido con el libre comercio, la prosperidad mutua y el éxito económico a largo plazo de todas nuestras naciones. En un contexto global incierto, el marco normativo que sustenta este acuerdo ofrece las herramientas necesarias para que las empresas planifiquen, inviertan y crezcan”, ha sostenido el Ejecutivo británico.