Renfe potencia la intermodalidad y la movilidad sostenible con el Abono Único, que supera ya el millón de usos desde enero

Renfe consolida el Abono Único, supera el millón de usos y refuerza su apuesta por la intermodalidad, la sostenibilidad y la modernización de la flota.

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Renfe ha intensificado su compromiso con la intermodalidad, la accesibilidad y la sostenibilidad gracias a su incorporación, desde el pasado mes de enero, al “Abono Único”, un título promovido por el Gobierno central que permite desplazarse sin límite durante 30 días en autobuses estatales y en trenes de Cercanías, Rodalies y Media Distancia, incluidos determinados servicios Avant, y que acumula ya más de un millón de validaciones.

Con la puesta en marcha de este abono, por primera vez se integran en un mismo título los trayectos en trenes de Cercanías, Rodalies y Media Distancia junto con los servicios de autobuses estatales, “configurando una red intermodal más accesible, más conectada y más eficiente”, según ha señalado la compañía en una nota informativa.

Este instrumento está concebido para facilitar los desplazamientos habituales, disminuir la dependencia del coche particular y reforzar el papel del transporte público como eje de una movilidad sostenible, ha subrayado Renfe.

El nuevo abono persigue unificar y simplificar la experiencia de viaje de millones de viajeros, sobre todo en los corredores donde confluyen varios modos de transporte, eliminando así barreras entre operadores y territorios. Al mismo tiempo, supone un paso adelante en el compromiso del sistema público de transporte con la cohesión territorial y la reducción de emisiones contaminantes.

La operadora incide en que la mayor facilidad para combinar Cercanías, Media Distancia y autobús favorece el cambio del coche hacia alternativas más sostenibles, lo que ayuda a descongestionar los accesos a las ciudades, mejorar la calidad del aire y avanzar hacia un modelo energético más eficiente.

Con tarifas reducidas, canales de compra sencillos y un sistema que facilita planificar los desplazamientos de forma flexible, el Abono Único se consolida como una “herramienta estratégica para democratizar el acceso al transporte público y reforzar la conectividad entre territorios”, apunta Renfe.

Impulso a la movilidad sostenible y frente a la despoblación

Más del 90% de los usuarios que viajan en tren cada año lo hacen en Cercanías y Media Distancia. En total, ambos servicios registraron 481 millones de desplazamientos en 2025, lo que equivale al 91% del total.

Para millones de personas, estos trenes constituyen una vía directa y asequible para acceder a servicios educativos, sanitarios, laborales y administrativos y, en términos de vertebración territorial, su papel es clave en municipios medianos y pequeños, donde contar con una estación operativa evita situaciones de aislamiento y contribuye a contener los procesos de despoblación.

Renfe presta cerca de 4.300 servicios de este tipo cada día en todo el país y el año pasado sumó alrededor de 1,6 millones de circulaciones. La mayor parte corresponde a Cercanías (1,3 millones de servicios), seguida de Media Distancia (84.000), Regionales (81.500) y Regional Express (54.000).

En cuanto a capacidad, la compañía ofrece cerca de 500 millones de plazas anuales en estos servicios, lo que supone aproximadamente 1,3 millones de asientos al día en toda España.

La puntualidad global en 2025 se situó en el 80,5% y el sistema registró un nivel muy bajo de cancelaciones (1,74 millones de servicios programados y 1,71 millones finalmente realizados).

Apuesta por la sostenibilidad

El ferrocarril es el medio de transporte terrestre más eficiente desde el punto de vista energético y el que genera menos emisiones de CO2 por pasajero transportado, recuerda Renfe, que destaca que los servicios de Cercanías y Media Distancia son “una herramienta fundamental para reducir el uso del vehículo privado en desplazamientos habituales, disminuir la congestión en áreas metropolitanas y avanzar hacia un modelo de movilidad multimodal”.

En esta línea, en los dos últimos años la empresa ha logrado recortar en un 13% el consumo energético unitario y reducir un 20% su huella de carbono.

En 2024, el Grupo Renfe rebajó sus emisiones de gases de efecto invernadero hasta 3,79 gramos de CO2 por unidad de transporte (viajero o tonelada de mercancía), un registro hasta 35 veces inferior al del automóvil, según los datos de la Oficina Española de Cambio Climático.

Se trata del mínimo histórico de emisiones de la compañía, con una caída del 89% respecto a 2005, año en el que Renfe-Operadora comenzó a funcionar de forma independiente del Administrador de Infraestructuras Adif. Además, este resultado supera con creces el objetivo de reducción del 55% sobre 2005 que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) fija para 2030.

Actualmente, más del 90% de los kilómetros recorridos por los trenes de Renfe se realizan con trenes eléctricos alimentados con energía 100% renovable. Así, todos los tráficos eléctricos, tanto de viajeros como de mercancías, disponen del certificado “Carbono Neutro” de AENOR, que garantiza a los clientes la ausencia total de emisiones de CO2, directas e indirectas en origen, conforme a las normas PAS 2060 y GHG Protocol, estándares internacionales para la verificación de la neutralidad climática.

La renovación de la flota y la sustitución progresiva de material diésel por trenes eléctricos ha sido uno de los elementos clave para disminuir el consumo energético.

Gracias a la aplicación de estas técnicas por parte de los 5.200 maquinistas de Renfe, el consumo de energía se ha reducido en un 30%, mientras que el uso del freno regenerativo permite recuperar y devolver a la red hasta un 40% de la energía en los servicios de Cercanías.

En paralelo, Renfe ha puesto en marcha distintas medidas para rebajar el consumo energético y avanzar en sostenibilidad en las áreas de mantenimiento y mercancías, como la instalación de paneles fotovoltaicos para autoconsumo eléctrico en 14 bases de mantenimiento.

Modernización de la flota

El contrato para la nueva flota de Cercanías y Media Distancia se adjudicó en 2021, tras un proceso iniciado en 2019, y posteriormente se amplió para incorporar trenes de gran capacidad en los principales núcleos de Cercanías y Rodalies. La inversión supera los 3.500 millones de euros, incluyendo repuestos iniciales y mantenimiento.

El proceso de homologación de los nuevos trenes de Cercanías y Rodalies continuará este año, de forma que las primeras unidades puedan comenzar a prestar servicio este mismo ejercicio y, también a partir de 2026, se irán incorporando nuevas composiciones de manera progresiva.

La empresa está llevando a cabo un importante esfuerzo para modernizar y ampliar su parque de trenes, con una inversión cercana a 5.235 millones de euros, destinada a la compra o remodelación de trenes y locomotoras tanto para servicios de viajeros como de mercancías.