Repsol, asociada con la húngara Mol y la turca TPOC, se ha hecho con varios bloques en la primera ronda pública de licencias de exploración de petróleo y gas organizada por la Corporación Nacional del Petróleo (NOC) de Libia en casi dos décadas.
Además del consorcio integrado por la española, la húngara y la turca, en esta convocatoria, orientada a impulsar de nuevo la industria de hidrocarburos del país norteafricano, también han resultado adjudicatarios los grupos formados por Eni-Qatar Energy, así como la estadounidense Chevron y la nigeriana Aiteo, según comunicó la propia corporación.
En la puja se han repartido bloques situados en las cuencas terrestres de Sirte y Murzuq, además de áreas en la cuenca marina de Sirte, en aguas del Mediterráneo.
Repsol, presente en Libia desde comienzos de los años 70 en exploración y producción, opera en el país a través de su filial Repsol Exploration Murzuq S.A. (REMSA). Las actividades de desarrollo y extracción corren a cargo de Akakus Oil Operations, una empresa operadora conjunta que actúa en nombre de la Corporación Nacional Libia de Petróleo y de Repsol, TotalEnergies, OMV y Equinor).
En su intervención, el presidente del consejo de administración de la NOC, Masoud Suleiman, subrayó que el resultado de esta ronda marca un punto de inflexión para el sector petrolero libio y para los planes de duplicar la producción de crudo del país.
“Esto, a su vez, conducirá a una reactivación económica que guiará al país hacia la estabilidad y la prosperidad, preservando al mismo tiempo las reservas de crudo de Libia para las generaciones futuras”, añadió, destacando que el proceso ha logrado captar el interés de grandes compañías internacionales dispuestas a invertir en Libia.
Suleiman insistió en que la relevancia de esta licitación va más allá del número y la envergadura de las firmas adjudicatarias, “sino que representa una victoria al restaurar la confianza mundial en la capacidad de Libia para recuperarse y desarrollar sus instituciones, en consonancia con los rápidos avances globales en diversos campos, especialmente en el sector energético”.
Las tareas de exploración y producción permanecieron paralizadas en Libia durante más de 17 años seguidos. La Corporación Nacional del Petróleo reactivó este proceso a comienzos del año pasado mediante una ronda internacional de licitación que visitó varios de los principales centros económicos del mundo para presentar una cartera de 20 bloques de inversión, con nueve áreas 'offshore' y 11 próximas a la costa libia, sobre las que se llevaron a cabo estudios sísmicos y técnicos con el fin de ofrecer información precisa a las compañías interesadas en participar.