Reynés alerta de que el choque sobre el gas por la crisis en Irán se alargará más que la propia guerra

Francisco Reynés alerta de que la crisis en Irán daña el mercado global del gas, alarga la tensión más allá de la guerra y frena la transición energética.

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El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, ha alertado de que las tensiones geopolíticas ligadas al conflicto en Irán ya están generando alteraciones de calado en el mercado mundial del gas, con efectos que podrían extenderse más allá del final de la contienda, y que en algunos casos ya están llevando a sustituir el gas por carbón.

En el VII Foro Internacional organizado por “Expansión”, Reynés remarcó que el impacto sobre los mercados energéticos derivado del cierre del estrecho de Ormuz no viene determinado solo por la duración del conflicto, sino por el deterioro estructural en infraestructuras esenciales.

“Los impactos en el mercado del gas de la guerra no eran solamente por la duración que tuviera la guerra, sino por los daños que hubiera generado ese problema en instalaciones básicas que pudieran afectar a un choque de oferta”, dijo.

En esta línea, el directivo avisó de una merma real de la capacidad mundial de suministro, causada tanto por incidencias productivas como por obstáculos logísticos.

“No solamente es por un problema logístico, sino que es por un problema de producción”, explicó, señalando la paralización de infraestructuras estratégicas, como plantas de licuefacción en Catar, que contribuyen a un escenario de menor oferta global de gas y que ya se está reflejando en las cotizaciones internacionales.

“Evidentemente tiene una consecuencia material, de no existir tanto gas disponible, y de precios, porque a escasez de oferta, subida de precios”, aseveró.

El presidente de Naturgy recordó además la relevancia del estrecho de Ormuz en el equilibrio energético del planeta, destacando que por este paso marítimo “pasa aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el mundo y más del 30% del gas que China consume”, lo que intensifica la presión sobre las cadenas de suministro.

Por ello, consideró que estas alteraciones en la oferta “van a durar más tiempo que la propia duración de la guerra”, al depender de condicionantes físicos y estructurales del sistema energético global, como la capacidad de producción y de transporte.

Retroceso hacia el carbón y efectos en la transición energética

Asimismo, apuntó que la tensión en el mercado gasista está teniendo efectos secundarios sobre la transición energética, favoreciendo un regreso a fuentes más contaminantes como el carbón.

“Y lo que está ocurriendo es que el carbón, que desde el punto de vista de contaminación, contamina más que el gas, pues las estadísticas demuestran que hay más emisiones que están obedeciendo a que se está sustituyendo el gas por el carbón”, dijo.

Reynés incidió en que Naturgy no cuenta hoy con una exposición directa relevante al estrecho de Ormuz, aunque admitió que su actividad sí se ve afectada de forma indirecta por el carácter global del mercado.

“No tenemos hoy una exposición directa, pero es verdad que como el mundo es global y el mercado del gas es global, pues esto puede impactar”, dijo.

En este contexto, defendió la necesidad de diversificar tanto los orígenes como las modalidades de suministro energético, impulsando opciones como el biometano para disminuir la dependencia del gas natural licuado.

En paralelo, el ejecutivo de Naturgy reclamó reforzar el papel internacional de los países, advirtiendo de que “pensar que podemos vivir en un mundo aislado no es posible”.

Expedientes de la CNMC por el apagón eléctrico

En relación con los expedientes abiertos por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a Naturgy por el cero eléctrico del 28 de abril de 2025, Reynés señaló que la compañía presentará las alegaciones oportunas.

En este sentido, recordó que el supervisor también inicia procedimientos “por otras cosas” -en alusión al archivo del expediente a UFD, la distribuidora del Grupo Naturgy, por un posible abuso de posición de dominio- que con frecuencia se cierran sin consecuencias.

“Así es la vida de los sectores regulados. A veces hay interpretaciones diferentes, pero yo no le daría más importancia a los expedientes”, zanjó.

El directivo defendió con firmeza la actuación de Naturgy durante el incidente, subrayando que la empresa cumplió sobradamente con las exigencias normativas. “En lo que se refiere a nuestra potencia síncrona, pues se nos exigían 330 MW de absorción de reactiva y dimos 478”, insistió.

Además, precisó que la responsabilidad de acoplar o desacoplar centrales a la red eléctrica no recae en las compañías generadoras, “sino en el operador del sistema, como dice la ley”.

Sobre la denominada operación reforzada con la que Red Eléctrica gestiona el sistema desde el apagón, reiteró que se trata de una “operación segura”, ya que la intermitencia de la generación fotovoltaica hace imprescindibles los ciclos combinados de gas como tecnología de respaldo.

“La realidad es que no podemos vivir sin ellos porque la variabilidad que tiene durante el día la generación fotovoltaica exige la necesidad de un aseguramiento por parte de las tecnologías complementarias”, dijo.