El consejo de administración de Ryanair Holdings está cerca de cerrar un nuevo acuerdo con Michael O'Leary para prolongar su permanencia como consejero delegado del grupo hasta abril de 2032, al tiempo que en los próximos días tiene previsto abrir un proceso de consultas con los principales inversores institucionales de la aerolínea.
La compañía irlandesa ha comunicado estos planes coincidiendo con la presentación de los resultados correspondientes al ejercicio fiscal 2025-2026, en los que ha informado de un beneficio neto récord después de impuestos de 2.260 millones de euros (antes de partidas excepcionales), lo que supone un incremento del 40% frente al año anterior.
Según el nuevo contrato planteado, O'Leary contará con una opción de compra sobre 10 millones de acciones a precio de mercado --213,5 millones de euros tomando como referencia la sesión actual en la Bolsa de Irlanda--, aunque, igual que en la concesión de 2019, solo podrá hacer uso de estas opciones si se cumplen unos objetivos "muy ambiciosos" de beneficio después de impuestos o de revalorización del precio de la acción, lo que "generará un valor sustancial para todos los accionistas".
La renovación del directivo, cuyo mandato vigente concluye en 2028, implicaría que continúe al frente del grupo más allá de los 70 años. O'Leary se incorporó a Ryanair en 1988 como director financiero y ejerce como CEO del grupo desde abril de 2019.
En paralelo, y tras una etapa de intensa renovación en la cúpula, se han acordado otros ajustes en el órgano de gobierno. Stan McCarty (presidente) y Róisín Brennan (directora sénior independiente) han aceptado prolongar su presencia en el consejo hasta septiembre de 2029 y 2030, respectivamente, con el objetivo de garantizar una gestión con experiencia, un relevo ordenado y la entrada gradual de nuevos consejeros externos no ejecutivos.
En el capítulo financiero, los ingresos totales del grupo avanzaron un 11%, hasta 15.540 millones de euros, apoyados en un incremento del 4% del tráfico de pasajeros, que alcanza ya los 208,4 millones de viajeros anuales.
Pese al conflicto en Oriente Próximo, que ha llevado el coste del combustible por encima de los 150 dólares por barril, Ryanair subraya que mantiene una política de coberturas que blinda el 80% de sus necesidades de suministro para el próximo año a un precio cercano a 67 dólares.