Samsung Electronics, el gigante tecnológico surcoreano, obtuvo un beneficio neto atribuido de 47,1 billones de wones (27.160 millones de euros) en el primer trimestre de 2026, lo que representa un aumento del 489% respecto al mismo periodo de 2025, es decir, casi seis veces más.
Impulsado por la fuerte demanda vinculada a la IA, el grupo con sede en Suwon ha logrado en solo los tres primeros meses de 2026 un beneficio un 6,3% superior a los 44,3 billones de wones (25.550 millones de euros) que Samsung registró en todo el ejercicio 2025.
Entre enero y marzo, el beneficio operativo marcó un máximo histórico al situarse en 57,2 billones de wones (32.980 millones de euros), ocho veces más que un año antes, mientras que la facturación ascendió a 133,9 billones de wones (77.210 millones de euros), lo que supone un incremento interanual del 69,3%.
La división de electrónica de consumo y comunicaciones móviles (DX) generó 52,7 billones de wones (30.390 millones de euros), un 2% más, y el negocio de memorias (DS) ingresó 81,7 billones de wones (47.110 millones de euros), un 225% más.
Por su parte, las actividades de SDC y la unidad de conectividad para vehículos y audio (Harman) aportaron a la multinacional 6,7 billones de wones (3.860 millones de euros) y 3,8 billones de wones (2.190 millones de euros), con avances del 14% y del 12%, respectivamente.
La rentabilidad financiera (ROE) del primer trimestre se disparó hasta el 41%, frente al 8% de hace un año y al 19% anotado en el último trimestre de 2025, mientras que el margen sobre el resultado bruto de explotación (Ebitda) mejoró hasta el 51%, frente al 22% del mismo periodo del año anterior y al 33% con el que cerró 2025.
Para el segundo trimestre de 2026, Samsung espera que la demanda en el negocio de memoria continúe siendo robusta apoyada en la expansión de la infraestructura de IA y, de cara a la segunda mitad del ejercicio, prevé que la demanda de memoria para servidores siga fuerte y que la IA con agentes impulse aún más el crecimiento del mercado.