Sánchez arremete contra los regalos fiscales a las élites y reivindica que quienes más tienen paguen más

Sánchez denuncia los “regalos fiscales” a las élites, defiende que quienes más tienen paguen más y reclama un frente global contra la desigualdad.

4 minutos

Comenta

Publicado

4 minutos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cargado contra los “regalos fiscales” que, a su juicio, algunas comunidades autónomas conceden a las élites económicas y ha criticado que estas administraciones “abren de par en par” las políticas públicas a la iniciativa privada.

Durante la clausura de la jornada “Desigualdad: es hora de actuar”, celebrada en la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el jefe del Ejecutivo ha lamentado que “La gente lo que quiere es un proyecto vital y algunos se lo están negando mientras ellos se pegan la vida padre”.

Sánchez ha subrayado que el Gobierno ha incrementado en 300.000 millones de euros las transferencias a las comunidades autónomas en los últimos años y se ha cuestionado el destino de esos fondos, al constatar el aumento del malestar ciudadano con servicios esenciales como la sanidad, la educación o la atención a la dependencia.

En su opinión, “Eso tiene mucho que ver, primero, con los regalos fiscales que se hacen en estas comunidades autónomas a las élites y, en segundo lugar, a cómo se abren de par en par a la iniciativa privada políticas públicas”. Ha insistido en que parte de la frustración social procede de ver cómo se deterioran estos servicios mientras se alivian las cargas fiscales de los más acomodados.

El presidente ha reiterado que “la gente lo que quiere es un proyecto vital y algunos se lo están negando mientras ellos “se pegan la vida padre””. Frente a este modelo, ha remarcado que su Gabinete mantiene una posición firme: “No va a ir a las mansiones de estas élites a rendirles pleitesía. Ni todas las criptos del mundo ni todos los likes de Youtube van a poder con nuestro compromiso a favor de la seguridad social de este país”, ha asegurado.

Según Sánchez, determinados oligarcas intentan “consolidar un 'status quo' de desigualdad que les va bien” y el objetivo del Ejecutivo es que estos grupos cumplan con sus obligaciones fiscales y mejoren las condiciones de sus empleados. Ha defendido que deben contribuir de forma proporcional a sus beneficios y asumir un mayor esfuerzo impositivo.

En clave irónica, ha señalado: “Porque les está yendo bien, por cierto, bajo este régimen comunista chavista que aparentemente vivimos en España desde hace ya siete años”. Con esta frase ha reprochado las acusaciones de radicalismo que recibe el Gobierno mientras, según ha dicho, las grandes fortunas siguen obteniendo importantes ganancias.

Preocupación por el “no me da la vida”

El presidente también ha mostrado inquietud por la extendida expresión “no me da la vida”. Ha advertido de que “No es suficiente que los poderes públicos facilitemos, por ejemplo, un ingreso mínimo vital, el transporte gratis o unas pensiones dignas si algunos poderes privados lo que hacen es hurtar su proyecto vital”.

Ha puesto ejemplos cotidianos para ilustrar esta idea: el ciudadano que no puede afrontar “un arañazo en el coche” si las aseguradoras disparan las primas de un día para otro, o quien ve cómo un fondo de inversión duplica el alquiler de su vivienda o de su local porque la comunidad autónoma decide no aplicar la ley de vivienda, “como desgraciadamente está pasando en comunidades como la Comunidad de Madrid”.

“Los que más tienen, deben contribuir más”

El jefe del Ejecutivo ha recordado que, en estos años, el Gobierno ha impulsado nuevas figuras fiscales alineadas con el debate internacional, como el impuesto a las grandes fortunas, el gravamen a las grandes tecnológicas o el tributo específico a las entidades financieras.

Ha admitido que “Es verdad que en el camino desgraciadamente hemos perdido el impuesto a las grandes energéticas, pero las mayorías parlamentarias que tenemos en esta legislatura no son las mayorías parlamentarias que teníamos en la anterior legislatura”, lo que ha dificultado mantener algunas de estas medidas.

Sánchez ha reivindicado que España es el único país de la Unión Europea que mantiene un impuesto general sobre la riqueza neta, el impuesto de patrimonio. A su juicio, gracias a este tributo y a las nuevas figuras creadas, “el 10% más rico acapara 3 puntos menos de riqueza que la media europea”.

Ha reiterado su principio de justicia fiscal: “Los que más tienen, pues deben contribuir más, y por tanto España no va a cejar en que este empeño también se cumpla a escala global”. En esa línea, ha recordado que el país aplicó un tipo mínimo del 15% en el impuesto de sociedades para las grandes multinacionales dos años antes de que la directiva europea lo hiciera obligatorio.

El presidente ha lamentado, sin embargo, que grandes economías, “en este caso la estadounidense”, se hayan quedado fuera del pacto internacional y sigan bloqueando el segundo pilar del acuerdo, que permitiría que las grandes tecnológicas “paguen lo que les corresponde donde les corresponde”.

Un grupo internacional de expertos contra la desigualdad

En la parte final de su intervención, Sánchez ha alertado de que los países con mayores brechas sociales tienen hasta siete veces más probabilidades de sufrir un deterioro de sus instituciones democráticas. Ha sostenido que “Una sociedad desigual es mucho menos libre, mucho menos productiva y, por qué no decirlo, más infeliz”.

Ha citado estudios que indican que el 10% más rico del planeta concentra hoy más de la mitad de la renta y el 75% de la riqueza mundial, cifras que ha calificado de “absolutamente insostenibles, inmorales e indignantes”.

Por este motivo, ha explicado que España respalda la creación de un Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Desigualdad y ha pedido acelerar su diseño y puesta en marcha. La idea es trabajar con países como Brasil, Sudáfrica o Noruega para presentar formalmente esta iniciativa en la próxima Asamblea General de Naciones Unidas, prevista para septiembre.