Banco Santander y BBVA se sitúan entre los principales acreedores españoles de Raízen, productora brasileña de etanol a partir de caña de azúcar, que este miércoles ha obtenido el respaldo necesario para poner en marcha una reestructuración de 65.140 millones de reales (10.833 millones de euros).
De acuerdo con la documentación difundida por la compañía sudamericana, Santander y sus filiales acumulan una exposición total de 374,6 millones de euros vinculada a operaciones de la energética, procedentes de fondos de renta fija y de avales ligados a la exportación y a la comercialización de electricidad.
Por su parte, la sucursal de BBVA en Nueva York registra un impacto de 201,7 millones de dólares (174,3 millones de euros), asociado a un plan de pensiones a largo plazo con horizonte inversor en 2030.
El escrito detalla que los tenedores del 47,2% del pasivo de Raízen han dado su visto bueno al inicio de un proceso de “reestructuración extrajudicial”, en el que se incluyen ambas entidades financieras españolas.
La firma brasileña requería el apoyo de, al menos, un tercio de sus acreedores para seguir adelante, por lo que ha declarado la suspensión de pagos y ha activado un periodo de 90 días en el que deberá perfilar un plan más concreto sobre los pasos a seguir.
Principales bancos internacionales afectados
En el listado de acreedores figuran también otros grandes bancos internacionales. Entre ellos destaca el francés BNP Paribas, con una deuda pendiente de 697,9 millones de euros; la japonesa Sumitomo Mitsui Financial Corporation, con 375 millones de dólares (324,3 millones de euros); y la neerlandesa Rabobank, con 334,2 millones de euros.
La reestructuración alcanza igualmente a entidades como JPMorgan Chase, Bank of America, Crédit Agricole o HSBC, que han aceptado el acuerdo propuesto. En cambio, el estadounidense Bank of New York Mellon (BNY) ha decidido no adherirse, pese a que Raízen mantiene con él obligaciones por 3.602 millones de dólares (3.112 millones de euros) en bonos.
En el ámbito doméstico brasileño, True Securitizadora y Pentágono Distribuidora han optado por quedar fuera del convenio, al adeudarles Raízen 6.433 millones de reales (1.069 millones de euros) y 6.349 millones de reales (1.055 millones de euros), respectivamente.
Entre los mayores acreedores locales que sí han suscrito el acuerdo figuran Banco Bradesco, con 2.085 millones de reales (346,7 millones de euros); Itaú Unibanco, con 1.560 millones de reales (259,4 millones de euros); y Banco do Brasil, con 1.034 millones de reales (172 millones de euros).