Un reciente informe ha estudiado el denominado "sesgo de invulnerabilidad" frente al avance de la inteligencia artificial (IA) y concluye que seis de cada diez personas ocupadas consideran que la IA impactará con mayor intensidad en otros puestos de trabajo que en el suyo.
La investigación, difundida en la revista 'Scientific Reports', perteneciente al grupo editorial de 'Nature', respalda la presencia de este sesgo, que se atenúa cuando aumenta el nivel de conocimiento sobre la inteligencia artificial.
"Los y las trabajadoras tienden a pensar que en los próximos 15 años esta tecnología afectará a otros sectores en mayor medida que al suyo propio", ha declarado José Luis Arroyo, codirector de la Cátedra Santalucía de Analytics for Education, de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Pontificia Comillas.
Según el trabajo, los resultados evidencian un sesgo de invulnerabilidad (IB, por sus siglas en inglés) "significativo", pero no confirman el sesgo de optimismo por tipo de impacto (OBTI), que se da en quienes creen que el efecto futuro de la IA en su propio empleo será más beneficioso que en el del resto.
En este segundo caso, el sesgo únicamente aparece en el 31,8% de la muestra analizada, precisan los investigadores, que reclutaron a 201 participantes a través de redes sociales y procesaron la información con técnicas estadísticas y de 'machine learning' (aprendizaje automático).
"El análisis muestra que un mayor conocimiento de la IA se correlaciona con un menor IB (sesgo de invulnerabilidad), lo que sugiere que la familiaridad con la IA reduce la tendencia a externalizar el riesgo percibido", sostiene el estudio, que identifica un sesgo más acusado en profesionales de sanidad, derecho y administración pública, y menor en ocupaciones vinculadas a la tecnología.
"Estos hallazgos resaltan la necesidad de intervenciones para mejorar la concienciación de los trabajadores sobre el posible impacto futuro de la IA en el empleo", concluyen los autores.
El informe, que se suma a otros cinco trabajos en el portafolio de investigación de la cátedra de Comillas ICADE en su segundo año de andadura, advierte asimismo de posibles sesgos de percepción: la mayoría de la muestra procede de España, la participación fue voluntaria y podría implicar una "probable sobrerrepresentación de personas más interesadas en IA o con opiniones más firmes", entre otros factores.