Sordo llama a presionar a los partidos para que actúen de verdad ante la crisis de vivienda

Unai Sordo reclama presión social para forzar a los partidos a actuar ante la crisis de vivienda y defiende la regularización de migrantes como “justa y necesaria”.

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El secretario general de CCOO, Unai Sordo. Eduardo Sanz - Europa Press

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El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha subrayado la necesidad de “exigir a los poderes públicos una actuación mucho más contundente” frente al “gran problema” del acceso a la vivienda. A su juicio, es “muy importante que la calle presione” porque, sin “problematizar” este asunto, “es difícil generar a los partidos políticos incentivos para que de verdad actúen”.

En una entrevista en Radio Popular-Herri Irratia, recogida por Europa Press, ha avisado de que la vivienda constituye “el gran problema económico y social” en España y está “fracturando” a la sociedad.

Ha explicado que la “imposibilidad de cientos de miles de personas de encontrar un techo digno” golpea tanto a la juventud como a numerosos hogares a los que “está estrangulando” el coste de la hipoteca o del alquiler.

Sordo ha mencionado las movilizaciones previstas en las próximas semanas en alrededor de una veintena de capitales del Estado y ha afirmado tener “la impresión de que este va a ser un movimiento 'in crescendo' en los próximos meses”.

El líder sindical ha señalado que en España el acceso a la vivienda “está agravado por una política de vivienda errónea durante décadas” y ha aludido al fuerte aumento de población en los últimos años y a “los nuevos usos especulativos” de los inmuebles. “Están confluyendo muchos ríos que están haciendo una enorme riada de unos precios absolutamente prohibitivos”, ha indicado.

En su opinión, el problema habitacional “apela al conjunto de las administraciones públicas, fundamentalmente a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos, que se están poniendo muy de perfil en este momento, cuando no boicoteando algunas de las cosas que se podrían hacer, como topar los precios” en las zonas tensionadas. Por ello, ha reiterado que “hay que exigir a los poderes públicos una actuación mucho más eficaz, mucho más contundente”.

Ha defendido que “España necesita movilizar del orden de 2 millones de viviendas a precios asequibles en los próximos diez años” combinando nuevas formas de construcción con la puesta en uso de vivienda vacía “a precios asequibles”. Entre las medidas que plantea, ha reclamado una fiscalidad que “haga que no sea rentable acaparar vivienda”.

Ha fijado como meta que “el gran objetivo del país es que nadie esté en la necesidad de gastar más del 30% de sus ingresos en acceder a una vivienda digna”, lo que exige “ir tomando medidas” y, de nuevo, que “es muy importante que la calle presione en este momento”. En esta línea, ha reiterado que “sin problematizar políticamente la cuestión de la vivienda, es difícil generar a los partidos políticos incentivos para que de verdad actúen sobre esto”.

Sordo ha remarcado que “no hay salario que sea capaz de enfrentar un incremento de precios de la vivienda del 12% anual”, de manera que, aunque “hay un problema de bajos salarios” y un 30% de la población asalariada “está poco por encima” del SMI, “incluso en los salarios medios-altos no se puede hacer frente a este incremento de costes de la vivienda”.

Por ello, ha concluido que “los salarios no van a resolver este desastre de situación de la vivienda”, y ha reclamado “medidas expresas” en materia de política de vivienda.

En cuanto a las retribuciones, ha apostado por “pelear por subidas que hagan frente a los incrementos de los costes de la vida”, que abarcan “mucho más” que el precio de la vivienda y están generando “problemas para llegar a fin de mes, sobre todo las economías más modestas”. Ha añadido que, aunque la contratación se ha “estabilizado”, la precariedad es “más que temporalidad”.

Regularización de migrantes: un proceso “justo y necesario”

Por otro lado, ha respaldado el proceso de regularización de migrantes puesto en marcha en el Estado, que considera “justo y necesario”.

Ha denunciado que “la gran mayoría está trabajando en una situación enorme de vulnerabilidad” y que, aunque muchas empresas “quieren hacer las cosas bien, hay gente tan canalla y tan explotadora, y esto tiene expresiones políticas, que prefiere tener a estas personas en esa situación, porque así no exigen derechos, contratos, convenios”.

También ha censurado que se esté construyendo “un discurso absolutamente de vuelo corto” cuando Europa presenta “tasas de natalidad inferiores a las tasas necesarias para el reemplazo de población” imprescindibles “para funcionar”. “Como no venga gente de otros lugares del mundo en los próximos 10-15 años, nuestros países se paran”, ha avisado, recordando que en los próximos años se jubilarán “los 'babyboomers'” y que las cohortes que se incorporan al mercado laboral “no son, ni remotamente, tan numerosas”.

“Va a hacer falta gente”, ha reiterado el secretario general de CCOO, que ha señalado que “la cuestión no es si va a haber procesos de migración sí o no, sino cómo se van a dar”. A su juicio, “hay que tener convenientemente organizados estos flujos de migración” para impedir que “estas personas sean explotadas, sean presas de las mafias, tengan que emigrar en situaciones que ponen en riesgo sus propias vidas y no tengan unos servicios públicos que les pueda orientar laboralmente, mejorar sus cualificaciones...”.