Taiga Campings & Resorts ha dado un fuerte acelerón a su crecimiento dentro del negocio del camping en España, donde ya suma 11 complejos bajo gestión (nueve de ellos operativos con su enseña propia), más de 3.000 unidades de alojamiento y capacidad para 10.000 huéspedes. Con esta base, la compañía se prepara para desembarcar en Portugal en el corto-medio plazo, respaldada por un “músculo financiero reforzado”.
La empresa, que ha duplicado su dimensión en apenas dos años, se apoya en un modelo de gestión profesional, centrado en el turismo regenerativo y en la puesta en valor de activos de corte premium. Con ello, ha logrado situarse en niveles de rentabilidad comparables a la hotelería tradicional gracias a una política de precios dinámicos y a una clara apuesta por alargar la temporada.
El co-director general de desarrollo de negocio y expansión de Taiga, Agustín Medina, explicó en una entrevista con Europa Press que el grupo ha adecuado su estructura interna para sostener un crecimiento continuado: “El capital no es un limitante; contamos con los recursos y el equipo para seguir desarrollando la marca”.
El camping en España vive una transformación profunda, pasando de un tejido muy familiar y fragmentado a un escenario de operadores profesionalizados y gestión activa. En el centro de esta evolución se sitúa Taiga Campings & Resorts que, tras alcanzar el hito de los once establecimientos gestionados, se consolida como uno de los actores clave en la concentración del sector en la Península Ibérica.
La compañía inició su trayectoria en 2024 como nueva operadora y marca de campings resort en España, apoyada por Colima Capital con una inversión cercana a 50 millones de euros. Esa cifra ya ha sido superada mediante nuevas inyecciones de capital y vehículos de inversión inmobiliaria.
Frente a otros modelos, Taiga no persigue una apertura clásica de su accionariado, sino que trabaja con distintos ‘pools’ de inversores y mantiene un respaldo sólido de la banca, que empieza a considerar el camping como “una vertical estratégica dentro del hospitality”.
Gracias a esta solidez, el grupo puede ser flexible en la compra de activos, recurriendo a esquemas de adquisición, arrendamiento o gestión pura, lo que le permite adaptarse a un mercado muy atomizado y de fuerte arraigo familiar, donde el relevo generacional resulta determinante.
“Tenemos claro que queremos empujar Taiga para ser uno de los líderes consolidadores en Iberia, tanto en España como en Portugal”, subrayó el directivo a Europa Press.
Crecimiento en España y próximo salto a Portugal
Con la reciente entrada de Taiga Bassegoda Park en Girona y la renovación integral de Taiga Costa Cálida en Cartagena, el grupo alcanza los 11 campings bajo gestión (9 con su propia marca), superando las 3.000 unidades de alojamiento.
La hoja de ruta de expansión está bien definida. Primero, consolidar su presencia en el mercado nacional. Taiga ya cubre buena parte del litoral mediterráneo, la franja atlántica andaluza y varios enclaves de interior, y mantiene en análisis nuevas ubicaciones en el norte peninsular, Pirineos y áreas próximas a grandes ciudades. “Estamos abiertos a cualquier plaza que encaje en nuestra estrategia de experiencia única”, ha indicado Medina.
El siguiente movimiento pasa por profundizar en la internacionalización. La llegada a Portugal se perfila, según la propia compañía, como un paso “sano y natural”. Medina destaca que el mercado luso presenta patrones de demanda y operativa muy parecidos al español, y el objetivo del grupo es estar presente allí en el “corto-medio plazo”.
Métricas de rentabilidad y auge del modelo premium
La gestión de Taiga Campings & Resorts está elevando el listón de la rentabilidad en el camping, demostrando que la aplicación de precios dinámicos y técnicas avanzadas de ‘revenue management’ permite competir de tú a tú con los hoteles tradicionales.
En sus activos ya estabilizados, la compañía combina dos líneas de negocio muy eficientes: por un lado, los alojamientos premium, como bungalows y propuestas de glamping, alcanzan una tarifa media (ADR) de 125 euros y un RevPAR de 70 euros; por otro, las parcelas sostienen la base del negocio con una ocupación del 75%, impulsada sobre todo por el cliente europeo de larga estancia en los meses de invierno.
El objetivo no es sustituir al campista de parcela clásico, sino sofisticar el mix de clientes para reducir al máximo la estacionalidad, uno de los grandes desafíos del sector. La incorporación de alojamientos de diseño y formatos glamping permite diversificar la demanda, atrayendo tanto al público familiar en verano como a los segmentos sénior y MICE (eventos corporativos) en temporada baja.
Este equilibrio operativo garantiza un flujo de ingresos más estable a lo largo de todo el año, incrementa el valor de los activos y contribuye a consolidar la imagen del camping como producto de inversión de alto rendimiento.
Turismo regenerativo, sostenibilidad y eficiencia
Bajo el lema “Felices por naturaleza”, Taiga Campings & Resorts ha convertido la sostenibilidad en un eje central de su modelo de negocio y de su eficiencia operativa. La compañía apuesta por un desarrollo ecoeficiente basado en construcciones ligeras y desmontables, reduciendo al mínimo el uso de cemento y favoreciendo una total integración en el paisaje.
Este planteamiento le permite operar en enclaves de alto valor ambiental con un impacto muy reducido y con instalaciones reversibles.
“Tengo la convicción de que el camping es la alternativa vacacional más respetuosa con el medio ambiente por el diseño del producto y la relación con la naturaleza”, afirma Medina a Europa Press.
La empresa también se sitúa en la vanguardia tecnológica del sector con la implantación de sistemas de domótica —con Bassegoda Park como centro pionero en España—, la instalación masiva de paneles solares y la extensión de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Esta apuesta por la energía limpia se complementa con una gestión avanzada del agua, que prioriza el uso de especies vegetales autóctonas de bajo consumo y proyectos de reutilización de agua regenerada. Con todo ello, la compañía asegura que va más allá de la sostenibilidad clásica “para abrazar un turismo regenerativo”, en el que la intervención empresarial persigue que el entorno natural quede en mejores condiciones que antes de su llegada.
Medina ha sintetizado el plan de la compañía para los próximos dos años señalando que Taiga está “preparada para seguir integrando campings continuamente” y reforzar su papel como uno de los grandes consolidadores en Iberia.
“Queremos crecer como Taiga y liderar esta consolidación que sin duda va a seguir ocurriendo en el mercado. Tenemos el equipo y el capital listos para incorporar nuevos destinos, mejorar continuamente la experiencia y consolidar la marca en España y Portugal, manteniendo siempre nuestra esencia: diferenciación, profesionalización y respeto absoluto por la naturaleza”, concluyó.