La vicepresidenta de la Comisión Europea (CE) para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, ha defendido en una entrevista en el diario ‘Ara’, recogida este domingo por Europa Press, que Europa “no es menos competitiva” que Estados Unidos en términos generales.
Ribera sitúa la principal brecha en el ámbito digital, un sector en expansión, y subraya que la UE afronta obstáculos para disponer de instrumentos de financiación propios. A su juicio, buena parte del ahorro europeo termina canalizado por el sistema financiero estadounidense, por lo que considera “capital” abrir un debate profundo sobre la creación de una auténtica unión de capitales en Europa.
Asimismo, rechaza las críticas que acusan a la Unión Europea (UE) de un exceso de regulación y las tacha de planteamientos “simplistas”. Defiende que la normativa comunitaria impulsa la competitividad al garantizar productos seguros, calidad de vida e innovación ambiental, frente al modelo estadounidense, que, según apunta, muestra una mayor tolerancia al riesgo.
Contexto internacional y relaciones con Estados Unidos
En cuanto al escenario internacional y los vínculos entre la UE y Estados Unidos, Ribera advierte de que los comportamientos del presidente Donald Trump “afectan al planeta entero”, por lo que sostiene que la UE debe asumir la responsabilidad de proteger los valores que encarna.
Respecto al impacto de la guerra en Irán y Oriente Medio, señala que las consecuencias dependerán de “cuanto más durará” el conflicto y de la capacidad de la UE para reajustarse ante un entorno cambiante.
También ha abordado la situación política en Hungría, que celebra elecciones este domingo, y ha afirmado que no se puede definir a su Ejecutivo como “caballo de troya”. No obstante, considera preocupante que desde Estados Unidos se financien centros de pensamiento en Europa que, indica, están muy alineados con movimientos de extrema derecha antieuropeos.
Energía, interconexiones y dependencia exterior
En el ámbito energético, Ribera ha insistido en que “sin interconexiones no hay un verdadero mercado energético europeo”, y reclama acelerar el despliegue de redes, tanto eléctricas como de hidrógeno, con el objetivo de integrar el sistema, abaratar costes y avanzar en electrificación y digitalización.
Al mismo tiempo, subraya la necesidad de disminuir la dependencia de proveedores externos de energía: “No podemos vincular nuestra competitividad a una cosa que no tenemos. En un mundo incierto y complejo como el que vivimos, la tentación de utilizar suministros básicos como herramienta de presión se está demostrando real”, ha señalado.