Trump sugiere que la Fed no recortará tipos hasta el fin de la guerra de Irán

Trump admite que la Fed podría retrasar los recortes de tipos hasta que termine la guerra de Irán por la presión inflacionista y la incertidumbre geopolítica.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Europa Press/Contacto/Francis Chung - Pool via CNP
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado que la Reserva Federal (Fed) podría verse obligada a aguardar a que concluya la guerra de Irán antes de plantearse rebajas en los tipos de interés, uno de sus principales objetivos en política económica y monetaria, especialmente tras la reciente llegada de Kevin Warsh, elegido por el propio Trump, a la presidencia del banco central.

“No se pueden analizar las cifras hasta que termine la guerra”, ha reconocido el inquilino de la Casa Blanca en una entrevista publicada este lunes por la revista 'Fortune' realizada hace una semana.

El empeño de Trump por abaratar el precio del dinero con el fin de apuntalar la economía de Estados Unidos --lo que ha derivado en sonoros choques con el saliente presidente de la Fed, Jerome Powell-- se enfrenta al actual contexto de inflación al alza, alimentada por las tensiones en los mercados energéticos tras el cierre del estrecho de Ormuz y el impacto del conflicto en Oriente Próximo.

Hace apenas una semana, la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo de EEUU situó la inflación de abril en el 3,8%, por encima del dato de marzo, del 3,3%, y del 2,4% registrado en febrero.

Ante este panorama, el mandatario estadounidense asume que existe la opción de que la Fed decida no proceder a una bajada de los tipos en su próxima reunión, prevista para el 17 de junio y que será la primera con Warsh al frente del instituto emisor.

El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Fed acordó en abril mantener los tipos de interés en el rango objetivo del 3,50% al 3,75%, optando por no alterar por ahora el rumbo de su política monetaria ante unos efectos del conflicto en Oriente Próximo todavía difíciles de cuantificar.

De hecho, tres miembros de la Junta de Gobernadores, aunque respaldaron la decisión de no tocar los tipos, expresaron su desacuerdo con las previsiones del FOMC que contemplaban una posible reducción de la tasa de referencia en futuras reuniones. La última vez que se registró un nivel similar de disenso dentro del órgano rector de la Fed fue en la reunión del 6 de octubre de 1992.

El mandato dual de la Reserva Federal obliga a la institución a diseñar una política que persiga simultáneamente la estabilidad de precios y el máximo empleo, por lo que la contención de la inflación se perfila como uno de los grandes desafíos de Warsh en su nuevo papel de 'guardián del dólar'.