Turismo en jaque: la guerra en Oriente Medio redefine los viajes y destinos para el verano de 2026

Asociaciones y agencias de viajes analizan con preocupación el panorama en Oriente Medio, advirtiendo que las repercusiones de la guerra se extienden mucho más allá de la zona de conflicto

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España es uno de los destinos alternativos del turismo que pueden verse beneficiados por la guerra en Irán. Jesús Hellín/Europa Press.

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Las consecuencias de una guerra son incontables. Primero, por supuesto, las vidas que se pierden, pero también hay secuelas sociales, geopolíticas y económicas. Y en un conflicto como el de Oriente Medio, con cambios de pronósticos y posturas casi a diario, los efectos van acompañados de una notable incertidumbre, y eso los hace aún más incontrolables. Uno de los sectores que analiza la evolución de la guerra con temor es el del turismo.

Porque, además, un enfrentamiento como el actual, que se inició con los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, tiene réplicas en los países que están en el entorno de los directamente implicados, y también en otros muy alejados. A ello se refiere Iván Méndez, gerente de la Unión de Agencias de Viajes (UNAV): “Turismo y guerra son términos antagónicos. El impacto de la situación actual (más allá de las muertes, que es lo peor) no se limita únicamente a los viajes con destino a Oriente Medio. Va mucho más allá”.

Conectividad aérea internacional

Las alteraciones, continúa Méndez, inciden en la conectividad aérea internacional, impactando también en numerosos itinerarios hacia Asia, África y Oceanía, que dependen de conexiones a través de países del Golfo, provocando cancelaciones, modificaciones de rutas y reubicaciones de viajeros.

Dubái, Arabia, Omán, Qatar, obviamente, son los destinos más afectados, con una caída casi del 100%, comenta David Hernández, fundador y consejero delegado de Pangea, pero también tiene resonancia “en destinos circundantes como Maldivas o Egipto, que no están afectados por la guerra, pero sí por la incertidumbre”, destaca.

Hernández introduce una valoración novedosa, que se incardina con la respuesta social que está recibiendo Trump: “Estados Unidos también está sufriendo las consecuencias. Antes era un destino Top 3 para los españoles, y ahora puede haber caído 20 puestos en el ranking, y creo que tiene que ver con el rechazo a lo que está haciendo su presidente”.

Destinos alternativos

Lógicamente, el descenso (prácticamente del 100%) en ciertos destinos, tiene un impacto directo (y positivo) en otros. Christian Lucas, CEO de Central de Vacaciones, habla de estos “destinos alternativos” y los sitúa en Latinoamérica, el Caribe, Europa, África Occidental o el Mediterráneo. Estos lugares, afirma, “van a ser los más beneficiados el próximo verano.

Para José Manuel Lastra, vicepresidente primero de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), “las personas que son proclives a hacer viajes de largo radio, los siguen haciendo, pero están desviando sus destinos hacía América”.

Otros en los que habrá efectos positivos, añade Lastra, son los europeos, Turquía o Egipto –“que al principio se vieron afectados, pero ahora ya están funcionando con normalidad”– y Marruecos, “donde no ha habido ningún cambio, y sigue habiendo un continuo incremento de viajeros españoles, como en los últimos años”.

Demanda nacional

Entre los países que, previsiblemente, aumentarán la afluencia de turistas está España. Recientemente, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, destacó que el sector afronta el contexto internacional “con solvencia y capacidad de anticipación”. El ministro vinculó ese mensaje a las cifras oficiales del arranque de año, con un aumento del 9,3% del gasto turístico en enero, un crecimiento del 1,2% en el número de visitantes y una afiliación turística en máximos históricos, con 2,75 millones de trabajadores en febrero.

Hereu señaló que se observa, a corto plazo, una reorientación de flujos turísticos del Mediterráneo oriental hacia el Occidental, con desplazamientos desde países como Turquía o Egipto hacia destinos como Italia, Grecia o España.

También explicó la constitución de un grupo de seguimiento para analizar las posibles consecuencias, tanto positivas como negativas, de la guerra de Irán sobre el turismo. Según ha detallado, este espacio trabaja con información de las oficinas de Turespaña en el exterior y en coordinación con el sector para monitorizar la evolución de los mercados emisores y canalizar preocupaciones empresariales.

El precio de la energía

También Exceltur, en su informe Perspectivas Turísticas nº 96, reflejó este buen momento para el turismo en España, aunque llamaba a la prudencia por el encarecimiento energético derivado de la guerra en Oriente Medio y su posible efecto sobre los márgenes empresariales.

Según este estudio, el PIB turístico creció un 2,1% en el primer trimestre, impulsado por la demanda, especialmente la internacional. El informe recoge además un aumento del 3,2% en las pernoctaciones hoteleras de turistas extranjeros, un incremento del 8,5% en los ingresos por turismo internacional y una subida del 4,4% en el gasto medio diario. También destaca el avance de mercados como China (+40,6%), Latinoamérica (+17,5%), Polonia (+15,7%), Portugal (+14,3%) y Estados Unidos (+7,4%).

De cara al verano, Exceltur mantiene una previsión favorable, aunque introduce un mensaje de cautela. El informe advierte de que el encarecimiento de costes derivado del conflicto puede tensionar la rentabilidad del sector, con previsiones de aumentos del 9% en petróleo, del 8,1% en energía y del 7% en otros suministros.