Las autoridades iraníes han vuelto a subrayar las “cartas” que todavía conservan en caso de que se reanude la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra el país. Estas advertencias llegan después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, haya reiterado en varias ocasiones que Teherán carece de margen para lograr un acuerdo ventajoso y haya insistido en que acepte sus condiciones para cerrar un pacto.
“Presumen de cartas. Veamos. Cartas de suministro son cartas de demandas”, ha señalado el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, quien ha precisado que Irán ha “jugado en parte” sus bazas en el estrecho de Ormuz y que aún no ha puesto en marcha sus opciones en el estrecho de Bab el Mandeb ni en relación con los oleoductos.
En este sentido, ha recalcado que Estados Unidos “ha jugado ya” la carta de la liberación de reservas estratégicas y que también “ha jugado en parte” la “demanda de destrucción”, lo que podría obligar a Washington a introducir nuevos “ajustes de precios”. “Añadan las vacaciones de verano, salvo que quieran cancelarlas en Estados Unidos”, ha ironizado en un mensaje difundido en redes sociales.
Con estas palabras, Qalibaf ha aludido a los posibles costes políticos y económicos derivados de un incremento adicional en los precios del combustible y la energía si el conflicto se prolonga, como se ha comprobado con las restricciones aplicadas por Irán en el estrecho de Ormuz dentro de su respuesta a la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
El mensaje de Qalibaf, que forma parte de la delegación negociadora iraní, se ha difundido en un contexto de fuertes tensiones diplomáticas entre Washington y Teherán y en medio de la falta de confirmación sobre una segunda reunión cara a cara para intentar desbloquear un acuerdo. Esta eventual cita seguiría a un primer encuentro celebrado en Islamabad, capital de Pakistán, y a la decisión de Trump de prorrogar el alto el fuego sellado el 8 de abril.