UGT ha reiterado este viernes la necesidad de aplicar mejoras en los salarios en un contexto de expansión económica en el que “buena parte del tejido empresarial se ha beneficiado en mayor proporción”, acumulando unos márgenes que, según el sindicato, se sitúan en máximos de los últimos cinco años.
Tras conocerse los datos definitivos del IPC de enero, la organización sindical ha subrayado que ya se ha producido un avance con el incremento del salario mínimo interprofesional (SMI), que en 2026 alcanzará los 1.221 euros mensuales en 14 pagas y mantendrá la exención en el IRPF que ya se aplica en 2025.
“Con ello, seguimos avanzando en el cumplimiento del compromiso de alcanzar el 60% del salario medio, tal y como establece la Carta Social Europea, además de garantizar un suelo salarial digno para las personas trabajadoras con rentas más bajas”, ha defendido UGT, que recalca que esta mejora debe ir acompañada de incrementos retributivos en los niveles salariales intermedios.
Al mismo tiempo, el sindicato que encabeza Pepe Álvarez ha llamado la atención sobre la evolución del mercado de la vivienda, “que el indicador del IPC no capta con precisión”, y que continúa mostrando “una tendencia imparable de los precios”.
“Esto ha supuesto un aumento notable del coste real de la vida en los últimos años, mermando el poder adquisitivo de las personas trabajadoras y neutralizando cualquier subida salarial, especialmente en las grandes ciudades. Así, en algunos territorios, el precio del alquiler llega a suponer más de un salario neto íntegro para categorías retributivas bajas, haciendo inviable el acceso a una vivienda”, denuncia la organización.
Ante este escenario, UGT explica que su propuesta para un nuevo acuerdo de negociación colectiva incluye la puesta en marcha de complementos salariales destinados a reforzar la capacidad de renta y a facilitar el acceso a una vivienda digna, con especial atención a los convenios de aquellas zonas donde el mercado residencial está más tensionado.