El liderazgo español se coloca en el tramo de “influencia positiva” dentro de los mercados internacionales y se afianza como un activo estratégico para el país, según concluye el primer informe del Observatorio del Valor Directivo de España en el Mundo, presentado este jueves por la Fundación Conexión España.
Este documento, definido como una herramienta “pionera” de inteligencia institucional que evalúa el impacto global del liderazgo directivo y profesional español, pone de relieve que los directivos, profesionales, funcionarios, emprendedores y creadores globales de España constituyen un “activo estructural que contribuye al progreso económico, reputacional y social de España en el exterior”.
El Índice de Valor (IV) global, elaborado por la Fundación como indicador sintético de la proyección internacional, se sitúa en 6,12 puntos sobre diez, lo que posiciona al liderazgo español en la franja de “influencia positiva” en los mercados internacionales.
Un referente de eficacia en los mercados globales
La Fundación Conexión España, impulsora de este análisis, cuenta con el respaldo de Cámara de Comercio de España, ICEX España Exportación e Inversiones, Fundación CEDE y el Foro de Marcas Renombradas, junto con CaixaBank, el Consejo General del Notariado, Ferrovial, Fundación Incyde, Freixenet, Iberdrola e Iberia.
En el acto de presentación del informe han participado el presidente de la Fundación, José Luis Bonet, la directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de CaixaBank, presidenta de Corporate Excellence y patrona de la Fundación, María Luisa Martínez Gistau, el director general de la Fundación, Félix Losada, y el consejero delegado de Enigmia, Chema Martínez-Priego.
Durante su intervención, Bonet ha remarcado que “el Valor Directivo de España en el Mundo es hoy un exponente de eficacia que abre puertas en los mercados más complejos del planeta”, subrayando además que se trata de “una realidad consolidada de éxito global”.
Líderes como embajadores de la reputación de España
Por su lado, María Luisa Martínez ha puesto en valor el “valor intangible” que aportan el liderazgo directivo y la reputación a las organizaciones: “Quienes ocupan posiciones directivas y de liderazgo son los embajadores de la reputación corporativa, así como un activo estructural que contribuye al progreso económico, reputacional y social de España en el exterior”.
En su opinión, la gestión de intangibles se ha convertido hoy en “palanca para fomentar la excelencia en la empresa y el fortalecimiento de la reputación de España en el mundo”. El Observatorio, desarrollado en colaboración con la firma Enigmia, ha examinado más de 5.000 menciones en medios internacionales sobre 900 directivos españoles en 30 países.
El modelo se estructura en seis dimensiones esenciales: impacto, talento, competitividad, respetabilidad, compromiso y valor. Las tres primeras concentran la mayor activación en 2025, poniendo de manifiesto la capacidad transformadora del liderazgo español y su papel central en sectores estratégicos como infraestructuras, energía, sostenibilidad o digitalización.
Desde el punto de vista geográfico, el estudio resalta el liderazgo español en Norteamérica y Europa, donde el directivo español muestra una elevada competitividad, vinculando su gestión a la tecnología, la innovación y una alta intensidad de valor en la élite empresarial. En Latinoamérica, refuerza su condición de socio preferente, generando la mayor tasa de positividad del informe y afianzando el vínculo mediante una contribución clave al desarrollo compartido.
En Asia-Pacífico y Oriente Medio, la presencia española aporta un reconocimiento específico a la eficacia técnica en grandes proyectos de infraestructura y energía, evidenciando una notable capacidad de adaptación a las particularidades de cada mercado.
El estudio también constata que el talento directivo español es un factor que “blinda el 'Valor-País de España' en el mundo”, dado que la dimensión “Talento” alcanza una positividad del 98%, lo que ratifica que la trayectoria y solvencia del directivo español son “activos de prestigio incuestionable que protegen y elevan el valor de España”.