Unicaja recorta más de 142.500 toneladas de CO₂ en 2025 gracias a sus bonos verdes

Unicaja eleva un 76% el CO₂ evitado en 2025 con sus bonos verdes, financiando renovables y edificios eficientes dentro de su plan estratégico sostenible.

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Unicaja evita la emisión de más de 142.500 toneladas de dióxido de carbono en 2025 con sus bonos verdes. UNICAJA

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Unicaja ha conseguido evitar la emisión de 142.583 toneladas de dióxido de carbono en 2025 gracias a los recursos obtenidos mediante sus bonos verdes, lo que representa un aumento del 76% frente a 2024, año en el que se dejaron de emitir 80.982 toneladas.

“Este avance consolida el crecimiento del impacto ambiental positivo de la entidad”, que desde 2022 ha alcanzado un volumen acumulado de 2.100 millones de euros en este tipo de instrumentos.

Tal y como ha explicado Unicaja en un comunicado, estas cifras, incluidas en el informe de asignación e impacto de los bonos verdes de Unicaja, publicado este lunes, ponen de manifiesto la aportación creciente del banco a la financiación de proyectos vinculados a la transición hacia una economía baja en carbono.

Del mismo modo, el efecto ambiental de los proyectos se ha medido siguiendo estándares y guías internacionales, aplicando una metodología diseñada por el asesor externo Ecodes, mientras que DNV ha actuado como verificador independiente, garantizando la objetividad, solidez y comparabilidad de los resultados.

Desde 2022 se han llevado a cabo cinco emisiones de bonos verdes, de las que una ya ha vencido, con un saldo vivo de 1.600 millones de euros al cierre del último ejercicio. La totalidad de los recursos está asignada a proyectos elegibles, de acuerdo con el Marco de Bonos Verdes de la entidad.

Impulso a renovables y edificios eficientes

Del importe financiado, 442 millones de euros, repartidos en 35 proyectos, se han dirigido a actuaciones de energías renovables —fundamentalmente solar fotovoltaica, eólica y termosolar—, mientras que 1.158 millones se han destinado a edificios verdes, con 4.764 proyectos ligados a hipotecas de viviendas eficientes y promociones inmobiliarias sostenibles.

En el campo de las energías limpias, las iniciativas respaldadas han generado 1.331.092 megavatios-hora (MWh) anuales de energía renovable y han permitido evitar la emisión de 142.073 toneladas de dióxido de carbono, con un protagonismo especial de las instalaciones fotovoltaicas.

En este marco, los fondos captados mediante estas emisiones se orientan a la financiación o refinanciación de proyectos que cumplen los criterios definidos en el Marco de Bonos Verdes de Unicaja, alineado con los Principios de Bonos Verdes de la Asociación Internacional del Mercado de Capitales (ICMA). Estas actuaciones contribuyen a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, en particular los relativos a energía asequible y no contaminante (ODS 7), ciudades y comunidades sostenibles (11) y acción por el clima (13).

Entre los proyectos financiados destacan instalaciones de generación renovable, como plantas fotovoltaicas y termosolares, así como promociones residenciales con certificación energética A, que “incorporan altos estándares de eficiencia energética”.

Junto al impacto ambiental, los bonos verdes de Unicaja aportan cobeneficios sociales significativos. En torno al 50% de las hipotecas elegibles asignadas presentan “impacto social positivo”, al estar dirigidas a jóvenes menores de 35 años o situarse en municipios rurales, contribuyendo así a “mejorar el acceso a la vivienda y a la cohesión territorial”.

Este planteamiento refuerza una visión de financiación “sostenible” que combina criterios ambientales y sociales, impulsando un desarrollo “más equilibrado” desde la óptica territorial. De esta forma, el compromiso con la sostenibilidad se integra en el Plan Estratégico 2025-2027 de Unicaja y se incorpora a su modelo de negocio y a su estrategia corporativa, incluyendo en su actividad financiera criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG).

Por último, la entidad mantiene su apuesta por la financiación sostenible como “uno de los ejes de su planificación estratégica”, con la meta de acompañar a sus clientes en la transición energética y respaldar inversiones que ayuden a “mitigar el cambio climático y a avanzar hacia una economía más sostenible”.