UPTA avisa del escaso relevo generacional entre autónomos en los sectores tradicionales

UPTA advierte de que el nuevo modelo de autónomos en España avanza hacia perfiles más cualificados mientras los sectores tradicionales pierden relevo generacional.

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(Foto de ARCHIVO) Autónoma GOVERN DE LES ILLES BALEARS

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La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha señalado este lunes que las cifras de afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos correspondientes a marzo confirman la consolidación de un modelo renovado de autoempleo, con un peso creciente de profesionales cualificados, pero con serios problemas de relevo generacional en los sectores tradicionales.

El sindicato remarca que esta transformación pone de manifiesto “talento, innovación y nuevas formas de trabajar”, aunque al mismo tiempo deja al descubierto carencias estructurales en ámbitos clásicos del trabajo por cuenta propia, como el comercio, la agricultura o el transporte, donde la entrada de nuevas generaciones es muy limitada.

El aumento de autónomos registrado en marzo se concentra sobre todo en actividades de servicios especializados y en la hostelería, que incorporó 2.228 afiliados hasta situarse en 323.220 trabajadores por cuenta propia, impulsada por el efecto estacional de la Semana Santa.

Por el contrario, los sectores tradicionales continúan a la baja: agricultura y ganadería perdió 445 afiliados (252.277), la industria manufacturera retrocedió en 222 (203.030), el transporte se redujo en 695 (215.811) y el comercio siguió descendiendo, con 385 autónomos menos, lo que evidencia problemas estructurales y una clara ausencia de relevo generacional.

Según Eduardo Abad, presidente de UPTA, “cada vez hay más profesionales cualificados apostando por el autoempleo. Esta transformación consolida un perfil de autónomo más especializado y con mayor valor añadido, aunque los sectores tradicionales enfrentan dificultades que amenazan su continuidad”.

UPTA interpreta que los datos de marzo confirman así una transición de fondo en el trabajo autónomo en España, con mayor protagonismo de actividades de alto valor añadido y una pérdida paulatina de peso en los sectores más clásicos del autoempleo, lo que ratifica la evolución hacia un modelo “más profesionalizado y cualificado”.