Urovesa y Navantia cierran un acuerdo para integrar 100 sistemas SERT en vehículos del Ejército de Tierra

Urovesa y Navantia integrarán 100 sistemas SERT en vehículos VERT del Ejército de Tierra, reforzando su alianza estratégica y la proyección internacional.

3 minutos

Firma de contrato entre Urovesa y Navantia UROVESA Y NAVANTIA

Publicado

3 minutos

Urovesa y Navantia han suscrito el contrato que permitirá incorporar 100 sistemas SERT (Sistema de Exploración y Reconocimiento Terrestre) de Navantia en la Fase II del programa VERT (Vehículo de Exploración y Reconocimiento Terrestre), adjudicado por la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) a Urovesa como contratista principal.

El programa VERT se basa en vehículos 4x4 todoterreno Vamtac ST5 de Urovesa, en los que se integra el SERT desarrollado por Navantia, su socio industrial, formado por un pedestal optrónico instalado sobre un mástil desplegable, según han indicado ambas compañías en una nota conjunta difundida este jueves.

En la primera fase, contratada en 2014, se entregaron 16 vehículos, con un desempeño satisfactorio, y esta segunda etapa prevé suministrar entre este año y 2030 otros 100 vehículos que incorporan mejoras en diseño e integración tecnológica.

CONSOLIDA LA “ALIANZA ESTRATÉGICA” ENTRE LAS DOS FIRMAS

“Este contrato supone un hito en el avance del VERT, al permitir la maduración de una solución concebida para responder a los retos actuales y futuros de las operaciones terrestres, en un contexto marcado por la creciente complejidad de los escenarios de seguridad”, han detallado, subrayando que también refuerza la “alianza estratégica” entre las dos compañías, “referentes en el sector industrial y tecnológico de la Defensa española, que aportan al programa capacidades complementarias y experiencia en programas de alta complejidad”.

La empresa gallega Urovesa, con una amplia trayectoria en el diseño y fabricación de vehículos tácticos para fuerzas armadas y cuerpos de seguridad, encabeza el desarrollo de la plataforma terrestre, aportando su experiencia en movilidad, protección, fiabilidad y apoyo durante todo el ciclo de vida.

Navantia, por su parte, aporta su conocimiento en integración de sistemas de sensorización compleja, arquitectura de combate, gestión de la información y desarrollo de soluciones tecnológicas avanzadas, trasladando al ámbito terrestre capacidades ya consolidadas.

VEHÍCULO TERRESTRE DE NUEVA GENERACIÓN

Integrado en los Grupos de Caballería del Ejército de Tierra, el VERT tiene como misiones principales el reconocimiento, tanto de combate como en profundidad, y la seguridad táctica, operando en contacto cercano con fuerzas enemigas y con la población. También asumirá otros cometidos de unidades de combate que precisen alta movilidad y un amplio radio de acción al servicio de la Brigada a la que apoyan.

El VERT se ha diseñado como un vehículo terrestre de nueva generación con el concepto central de “ver sin ser visto”, dotado de una arquitectura modular y escalable, preparada para alojar distintos sistemas de misión y ajustarse a una amplia gama de operaciones.

“Esta segunda fase permite avanzar en la definición técnica del vehículo y sus sistemas, abordando aspectos como la integración de sensores de nueva generación, la gestión y explotación de la información, las comunicaciones seguras, la digitalización de la plataforma y la interoperabilidad”, han señalado, precisando que la meta es incrementar al máximo la eficacia operativa y la protección de la tripulación. Al mismo tiempo, las compañías han remarcado que, además de su importancia para las capacidades nacionales, el VERT abre la puerta a oportunidades en mercados internacionales.

“Su diseño flexible y su enfoque modular lo convierten en una solución atractiva para países que buscan modernizar o complementar sus capacidades terrestres de exploración y reconocimiento, mediante plataformas adaptables, interoperables y sostenibles”, han relatado.

En esta línea, Urovesa y Navantia han remarcado que el programa “no solo contribuye a satisfacer una necesidad operativa, sino que actúa como palanca para la apertura de nuevos mercados, la generación de retornos industriales y el fortalecimiento de la industria nacional de sistemas terrestres avanzados, generando empleo, entre otras comunidades autónomas, en Galicia y Andalucía”.