Wizz Air espera cerrar su año fiscal 2026, concluido el pasado 31 de marzo, en equilibrio o con un pequeño beneficio, gracias a unos ingresos subyacentes “más sólidos” y a un entorno macroeconómico “bien cubierto”, respaldado por una posición de caja total de 2.100 millones de euros.
La aerolínea de bajo coste había comunicado anteriormente un rango de resultados que contemplaba desde un beneficio de 25 millones de euros hasta una pérdida de 25 millones de euros para el mismo periodo, una horquilla que ahora se acota hacia un escenario más favorable.
En relación con la tensión en Oriente Próximo, la compañía húngara subraya que dispone de coberturas de aproximadamente el 70% de sus necesidades de combustible para la temporada de verano. Además, alrededor del 75% de su flota está compuesta por aviones Airbus A321neo, cuyo consumo de combustible es un 18% inferior al de la generación anterior de aeronaves.
De cara al primer semestre del ejercicio, la capacidad actual programada por Wizz Air ronda los 51 millones de asientos, lo que representa un incremento interanual del 28%.
“La solidez financiera de Wizz Air, que incluye liquidez, coberturas de riesgo y nuestra flota de alta eficiencia en el consumo de combustible, sigue siendo la base de nuestra capacidad para expandir nuestro negocio con ventajas competitivas estructurales”, ha destacado el CEO, Jozsef Varadi.