María Jesús Montero Cuadrado es la candidata del PSOE-A a la Presidencia de la Junta de Andalucía en las elecciones autonómicas del 17 de mayo. Nacida en Sevilla en 1966, es licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Sevilla y técnica en Función Administrativa de Hospitales, según la biografía oficial del PSOE.
Montero llega a estas elecciones como una de las figuras más conocidas de la política española. Fue ministra de Hacienda desde 2018, portavoz del Gobierno entre 2020 y 2021 y vicepresidenta primera del Ejecutivo antes de abandonar el Consejo de Ministros para centrarse en la candidatura andaluza. El presidente Pedro Sánchez nombró a Carlos Cuerpo vicepresidente primero y a Arcadi España ministro de Hacienda tras su salida.
De la sanidad andaluza a Hacienda
Antes de su etapa en Madrid, Montero desarrolló una larga carrera política en la Junta de Andalucía. Fue viceconsejera de Salud entre 2002 y 2004, consejera de Salud y Bienestar Social, consejera de Salud y posteriormente consejera de Hacienda y Administración Pública. También fue diputada por Sevilla en el Parlamento andaluz entre 2008 y 2018.
Ese recorrido explica el eje de su campaña. Montero ha intentado situar la sanidad pública y los servicios públicos en el centro del debate electoral, presentando el 17M como una decisión sobre el modelo de gestión de Andalucía. Su paso por el Ejecutivo andaluz estuvo muy vinculado al área sanitaria y que ahora regresa a la política autonómica tras años en el núcleo duro de Pedro Sánchez.
El reto político de Montero
El desafío de Montero es doble. Por un lado, debe reconstruir la posición del PSOE-A en una comunidad que fue durante décadas su principal bastión político. Por otro, tiene que hacerlo frente a Juanma Moreno, que llega a la cita como presidente de la Junta y con el PP instalado como primera fuerza de la política andaluza.
Su candidatura tiene una lectura autonómica y nacional. Autonómica, porque mide la capacidad del PSOE de Andalucía para volver a competir por San Telmo. Nacional, porque Montero ha sido una de las personas de mayor peso político en los gobiernos de Sánchez y su resultado será leído también como un examen a la estrategia de Ferraz en Andalucía.
Las claves de su perfil
Montero representa el perfil de gestora socialista con experiencia en sanidad, Hacienda y negociación parlamentaria. En el Gobierno de España fue una de las caras más visibles de la política presupuestaria y fiscal. En Andalucía intenta ahora volver al terreno donde empezó buena parte de su carrera institucional.
Su fortaleza es el conocimiento de la Administración y su alto nivel de notoriedad. Su debilidad, el desgaste de llegar desde el Gobierno central a una comunidad donde el PSOE perdió el poder en 2018 y donde el PP ha consolidado un ciclo político nuevo.
El 17M dirá si Montero consigue reactivar al socialismo andaluz o si su candidatura queda como una operación de resistencia en el antiguo granero electoral del PSOE.