Qué mirar este domingo en unas elecciones andaluzas de alta tensión: los 55 de Moreno, los 30 de Montero y el pulso entre Vox y Adelante

Andalucía y España contienen la respiración. Nunca tan pocos escaños fueron tan relevantes políticamente. Los andaluces votan este domingo con tres cifras en el centro de la noche electoral: los 55 escaños que separan a Juanma Moreno de gobernar solo o depender de Vox, los 30 diputados del PSOE de Andalucía en 2022 y los 5 escaños que pueden decidir quién lidera la izquierda alternativa entre Por Andalucía y Adelante Andalucía

7 minutos

El presidente de la Junta de Andalucía y candidato del PP-A a la reelección, Juanma Moreno, junto a la secretaria general del PSOE-A y candidata socialista a la Junta, María Jesús Montero, en una imagen de archivo. Joaquin Corchero - Europa Press
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

Última actualización

7 minutos

Andalucía vota este domingo 17 de mayo con una noche electoral que no se medirá solo en votos, sino sobre todo en escaños, restos provinciales y capacidad real de gobernar. Con 109 diputados en juego y la mayoría absoluta fijada en 55, la pregunta no es únicamente quién gana, sino si Juanma Moreno podrá seguir gobernando solo o si el resultado abre una negociación con Vox. También el PSOE de Andalucía y el de España se juega mucho aquí tras decidir que sea su 'número dos' a nivel nacional, María Jesús Montero, la que lidere el cartel electoral tras dar un paso al lado el anterior secretario general, Juan Espadas.

La jornada tiene tres grandes cifras políticas. La primera es 55, la frontera que separa la mayoría absoluta del PP de Juanma Moreno de cualquier escenario de dependencia. La segunda es 30, el resultado que obtuvieron los socialistas en 2022 y que funciona como vara de medir para María Jesús Montero. La tercera es 5, el número mínimo de diputados que puede marcar el salto de la izquierda alternativa y un cambio de ciclo político en esa zona del espectro ideológico: grupo propio y liderazgo del espacio para Adelante Andalucía.

A partir de ahí, la noche se jugará en la letra pequeña: Vox intentando superar sus 14 diputados de 2022, Por Andalucía defendiendo su espacio, las candidaturas provincialistas intentando abrir hueco y los últimos escaños de Córdoba, Málaga, Cádiz, Granada o Sevilla decidiendo si hay mayoría absoluta o bloqueo.

La cifra que manda: los 55 escaños de Moreno

Toda España está pendiente de la "mayoría suficiente" de la que habla Juanma Moreno. El primer dato a mirar el domingo no será el porcentaje del PP, sino una cifra muy concreta: 55 escaños. Es la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz. Todo lo que esté por encima de ahí permitirá a Juanma Moreno gobernar en solitario. Todo lo que quede por debajo abrirá una legislatura distinta, con Vox reclamando precio político.

Moreno ha vivido un periplo complicado en los últimos meses: desde la crisis de los cribados de cáncer, que acabó con ceses en su cúpula de Sanidad, hasta la ascensión de Vox coincidiendo con las anteriores convocatorias regionales en España -Extremadura, Aragón- y su posterior frenazo en Castilla y León, hasta desastres climáticos y el drámatico accidente del AVE en Adamuz. Con todo llega, pese a los vaivenes, muy competitivo al 17M, con posibilidades reales de revalidar la absoluta amenazada, eso sí, por un puñado de votos que se medirá en el reparto de los conocidos como 'restillos' en las provincias, para lograr el último escaño, que en 2022 logró. 

Por lo tanto, Moreno no necesita solo ganar: también que el mapa provincial le devuelva una suma limpia. Si lo consiguiera, automáticamente lograría condición de principal activo del PP nacional de Feijóo, consiguiendo un auéntico empujón frente a otros barones como Ayuso o Rueda.

El 58 de 2022: repetir una ola para un logro sensacional

Uno de los grandes aciertos de Juanma Moreno en esta campaña ha sido naturalizar la idea de que caerá frente a las anteriores elecciones y venderlo casi como un triunfo. Aunque se ha atisbado la cifra en algunas encuestas, parece asumido que la segunda referencia para Moreno, repetir su propio resultado de 2022, no es tan relevante. Entonces, el PP logró 58 escaños, con el 43,13% de los votos, y alcanzó la primera mayoría absoluta popular en Andalucía. 

Repetir o acercarse a esos 58 diputados permitiría al PP vender una noche de consolidación total: Moreno no solo habría ganado, sino que habría demostrado que su mayoría absoluta amplia no fue una excepción de 2022, sino una nueva estructura de poder en Andalucía, que posiblemente pondría más díficil a Pedro Sánchez repetir el resultado del 23J de 2023, donde pudo mantenerse en el Gobierno gracias a una cifra muy igualada entre PP y PSOE en Andalucía, uno de los 'motores electorales' necesarios para seguir en La Moncloa -siendo el otro Cataluña-.

El 30 de Montero: resistencia o debacle

Para los socialistas andaluces, la cifra central es 30 diputados. Es el resultado que obtuvo Juan Espadas en 2022, con el 24,09% de los votos. Al igual que lo ha hecho Moreno, María Jesús Montero ha conseguido que el relato de resistencia -es decir, igualar esos 30 escaños- sea 'vendible' como un triunfo, cuando lo cierto es que llegaba a estas elecciones con otras sensaciones: demostrar que el PSOE-A sigue teniendo suelo, músculo territorial y capacidad de recuperación en una comunidad que fue su gran bastión durante décadas y, por lo tanto, mejorar dicha cifra.

Ella misma ha señalado en varias ocasiones que competía "para ganar" y lo cierto es que su elevado nivel de conocimiento a nivel andaluz y nacional y su enorme poder dentro del Gobierno de España hasta hacemeses y en el propio PSOE -donde es 'número dos' nacioanl- hacen que no conseguir al menos igualar los 30 escaños sea una señal muy dura para el socialismo andaluz y para Ferraz.

Desde aquí hacia abajo, el drama irá intensificándose según el dato final. Hay varias referencias, pero parece asumido que aguantar por encima de los 28 escaños y alrededor del 23% del voto podría suponer salvar, de alguna manera, los muebles y todo lo que sea por debajo de 28 y de un 22% puede desencadenar un terremoto real en el seno de los socialistas andaluces y españoles. Esto es debido a que estos umbrales harían caer al PSOE de Andalucía a niveles nunca vistos, ni siquiera frente a otras federaciones en este ciclo electoral -Alegría en Aragón logró firmar un 24,37%- y, sobre todo, que supondría aumentar la caída frente a las anteriores elecciones -es decir, perder por más diferencia con los pasados comicios que la caída entre 2018 y 2022, primer año de los socialsitas andauces en la oposición. 

Donde está en mejor forma el PSOE que en anteriores comicios es en la distancia frente a Vox que, durante varios meses de auge de los de Abascal, fue una amenaza real: había temor a sorpaso o a quedar muy cerca de la formación de Manuel Gavira. Ahora se da por descontada casi una distancia poco menos que similar a la de 2022.

Vox y los 14 diputados de 2022: crecer no basta, tiene que ser decisivo

Vox obtuvo 14 diputados en las elecciones andaluzas de 2022, con el 13,46% de los votos. Esa es su referencia mínima para esta noche. Todo lo que sea mejorar ese dato permitirá a Manuel Gavira vender crecimiento; todo lo que sea quedarse cerca o por debajo activará dudas sobre el techo andaluz del partido.

Pero la verdadera pregunta para Vox no es si sube uno o dos escaños. La pregunta es si consigue que el PP dependa de él. Ahí está el salto de relato: de tercera fuerza con presencia parlamentaria a actor imprescindible para la investidura.

Si Moreno alcanza los 55, Vox puede crecer y aun así quedarse fuera del poder real. Si Moreno se queda en 54, 53 o menos, cualquier diputado de Vox se convierte en moneda de negociación. Por eso Abascal ha endurecido tanto el cuerpo a cuerpo con el PP durante la campaña y ha insistido en que su apoyo no será gratis.

Por lo tanto, en estas elecciones tiene una doble 'papeleta': tiene que crecer, como ha pasado en los otros territorios y tiene que lograr arrebatarle la absoluta a Moreno. A día de hoy, no está claro que pueda suceder ninguna de estas dos cosas y podría suponer un antes y un después para la formación también a nivel nacional.

Adelante Andalucía: ¿cambio de ciclo en la política andaluza?

La primera cifra que conviene mirar en lo que se llama 'la izquierda de la izquierda' en Andalucía es el 5. El Reglamento del Parlamento de Andalucía establece que los diputados, en número no inferior a cinco, pueden constituirse en grupo parlamentario.

Ese número es clave para Por Andalucía y Adelante Andalucía. En 2022, Por Andalucía logró 5 escaños y Adelante Andalucía obtuvo 2. Ahora, la pugna no es solo cuántos diputados suma la izquierda a la izquierda del PSOE, sino quién lidera ese espacio.

Por Andalucía, con Antonio Maíllo, necesita sostenerse por encima de ese umbral simbólico para presentarse como una fuerza útil, estable y reconocible. Adelante Andalucía, con José Ignacio García, está siendo una auténtica sorpresa y aspira a crecer lo suficiente para disputar el liderazgo político de la izquierda andaluza y, si llega a cinco, abrir un relato de sorpaso real.

Esto supondría un auténtico cambio de ciclo en la política andaluza, que volvería a tener una opción andalucista en claro ascenso y podría marcar un punto de inflexión para el resto de la izquierda, PSOE incluido, visto el comportamiento en otros territorios de alternativas similar -por ejemplo, el BNG en Galicia-.

Cádiz y Jaén: las candidaturas provincialistas quieren entrar en la partida

Otro foco estará en las candidaturas territorialistas. Jaén Merece Más ya se presentó en 2022 y se quedó sin representación, aunque logró 18.685 votos en el conjunto andaluz. En esta cita vuelve a intentar abrir hueco en una provincia donde el agravio territorial tiene recorrido político.

También está 100x100 Unidos Cádiz, impulsada desde el municipalismo gaditano y con Juan Franco como referencia de La Línea. Estas candidaturas no necesitan grandes resultados autonómicos para ser noticia. Les basta con arañar un escaño en su provincia.

Ese escenario no es el central, pero sí es políticamente explosivo. Si el PP no llega a 55 y entra algún partido territorial, la noche deja de ser solo PP-Vox y empieza una partida mucho más compleja.

Los restos: donde Moreno puede ganar o perder la mayoría

La elección andaluza no se decide en una circunscripción única. Se decide en ocho provincias, cada una con su propio reparto. Por eso los restos pueden ser decisivos. El último diputado de una provincia puede cambiar de manos por muy pocos votos.

En 2022, el PP logró cuatro últimos escaños provinciales en Sevilla, Málaga, Córdoba y Cádiz. En varios casos, esos restos fueron muy estrechos y ayudaron a construir la mayoría absoluta final de Moreno.

Este domingo habrá que mirar especialmente Córdoba, Málaga, Cádiz, Granada y Sevilla. Córdoba y Málaga pueden ser claves para que el PP conserve el último empujón hacia la mayoría. Cádiz puede medir si el PSOE recupera terreno o si Vox y Adelante erosionan el reparto.

Granada será importante para ver si Adelante Andalucía logra traducir expectativa en escaños. Sevilla, por tamaño, siempre pesa: reparte 18 diputados y cualquier movimiento allí tiene efecto directo en la suma final.

Queda claro que la de mañana será una auténtica noche de infarto para todos los partidos y, además, por un puñado apenas de votos que tienen más importancia simbólica que nunca en Andalucía y en España.