Investidura de Moreno: VOX exige un alto precio y la izquierda se niega a ceder

Con la izquierda en contra, Juanma Moreno necesita a VOX, que ya apunta a consejerías clave como Agricultura y políticas de seguridad. Sin embargo, el candidato del PP afirma que tiene margen para gobernar en solitario

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Juanma Moreno | Europapress
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Tras los resultados de ayer en Andalucía, que dejaron a Juanma Moreno a solo dos escaños de la mayoría, fuentes políticas consultadas por Demócrata aseguran que VOX piensa exigir un precio muy alto para facilitar la investidura del candidato del Partido Popular.

Los partidos situados a la izquierda —desde el PSOE hasta Por Andalucía, pasando por Adelante Andalucía, sin duda uno de los grandes triunfadores de la noche electoral— ya han adelantado que no contemplan, bajo ningún concepto, abstenerse para facilitar la reelección de Juanma Moreno al frente de la Junta de Andalucía.

Una negociación especialmente dura

La negativa de las fuerzas de izquierda era absolutamente previsible. De este modo, tras conocerse el resultado electoral, el Partido Popular queda completamente en manos de VOX para sacar adelante la investidura, en una negociación que se presume especialmente dura y con exigencias muy elevadas por parte de la formación de Santiago Abascal.

Durante la campaña, y también en distintas entrevistas, Juanma Moreno Bonilla insistió en que, con el 40% de los votos, lo razonable era poder gobernar en solitario. Ese sigue siendo, oficialmente, el objetivo del presidente andaluz. Sin embargo, el escenario político que dejan las urnas coloca ahora a VOX en una posición de fuerza inédita en Andalucía. No obstante, a su llegaa este lunes a la sede nacional de Génova 13, Moreno ha afirmado que el resultado le "da margen para gobernar en solitario". 

Los de Santiago Abascal quieren entrar en los gobiernos autonómicos y quieren poder institucional. Quieren consejerías y capacidad de decisión política. Es decir, la investidura —paso previo a la formación del Ejecutivo— llevará implícita, previsiblemente, la negociación de cuotas de poder dentro de la Junta de Andalucía.

Entre las áreas más codiciadas se encuentra la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural, convertida en una pieza estratégica en plena polémica por el rechazo al acuerdo de Mercosur, uno de los asuntos que más tensión genera entre ambas formaciones y donde PP y VOX mantienen posiciones prácticamente antagónicas.

No es la primera vez que Juanma Moreno se sienta a negociar con VOX. Ya ocurrió en 2018, cuando, con el apoyo de investidura de Ciudadanos, el Partido Popular necesitó el respaldo externo de la formación verde para sacar adelante el primer Gobierno no socialista de la historia de Andalucía.

Entonces, VOX apoyó desde fuera al Ejecutivo popular. Ahora, sin embargo, el precio político parece ser muy distinto. En círculos políticos ya se habla abiertamente de una vicepresidencia y hasta dos consejerías. Y, entre las principales exigencias, además del área agrícola, la prioridad nacional y el control de políticas vinculadas a la seguridad estarán sí o sí sobre la mesa de negociación.

La inmigración, de hecho, ha sido uno de los principales instrumentos de fuerza del discurso de VOX durante esta campaña. Sus buenos resultados en Huelva, en plazas especialmente sensibles como Lepe y Palos de la Frontera, donde la presión de la población inmigrante ocupa buena parte del debate político y social, han sido determinantes para lograr ese escaño adicional que la formación ha arañado al Partido Popular.

También resulta especialmente significativo el resultado de VOX en Almería, donde la formación de Santiago Abascal ha conseguido situarse como segunda fuerza política, desplazando al PSOE al tercer puesto. Un escenario que explica el sólido comportamiento electoral del partido en las urnas, pese a que la mayoría de las encuestas daban por hecho un estancamiento e incluso una ligera pérdida de apoyo electoral, algo que finalmente no se ha producido.

El no de la izquierda

La formación liderada por Adelante Andalucía fue ayer especialmente clara y contundente. Reconoció la victoria del Partido Popular, pero al mismo tiempo reivindicó que su irrupción política representa precisamente la hoja de ruta necesaria para desalojar a la derecha y a Juanma Moreno del Ejecutivo andaluz.

Por Andalucía también rechazará facilitar la investidura de Juanma Moreno Bonilla.

El PSOE lo hará, además, desde el peor resultado de su historia en Andalucía. Su candidata, la exvicepresidenta primera del Gobierno de Pedro Sánchez y número dos de Ferraz, María Jesús Montero, reconoció anoche la derrota y aseguró que en los próximos días realizará un análisis interno de los resultados, sin aclarar todavía si aguantará cuatro años en el Parlamento andaluz. Este lunes, la líder socialista ha admitido que lo decidrá partido a partido. 

También, este lunes, y desde Ferraz -publica La Vanguardia-, el PSOE ha afirmado que "el PP va a llegar a las generales bastante deteriorado por los pactos con Vox, que ya ha puesto sobre la mesa la prioridad nacional".