El aspirante del Partido Socialista a la presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez, ha encabezado en Segovia el acto central de su campaña, ante unas 600 personas, donde ha puesto en valor el “derecho a quedarse” en la comunidad y ha responsabilizado al Ejecutivo del Partido Popular de impulsar “políticas neocolonialistas”.
Ante militantes y simpatizantes segovianos, Martínez ha pedido un relevo en el gobierno autonómico para frenar la despoblación, reforzar los servicios públicos y blindar el “derecho a quedarse” de quienes viven en Castilla y León. En el mitin han participado también el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, el cabeza de lista por Segovia, Sergio Iglesias, la portavoz socialista en el Ayuntamiento y exalcaldesa, Clara Martín, y el diputado nacional y secretario provincial del PSOE de Segovia, José Luis Aceves.
Al inicio de su discurso, el candidato ha recordado que, tras la conmemoración del 8 de marzo, la jornada se ha visto marcada por el asesinato en Miranda de Ebro de tres mujeres víctimas de violencia machista. Ha enlazado este crimen con su programa y ha prometido que, si llega a la presidencia de la Junta, su primera decisión será promover una ley autonómica específica contra la violencia machista. Ha denunciado la actitud de quienes, desde la derecha y la extrema derecha, se han negado a reconocer esa violencia o a respaldar normas para combatirla, subrayando que el feminismo y la paz son los dos pilares de su proyecto.
En relación con la realidad social de Castilla y León, Martínez ha sido especialmente duro al subrayar que uno de cada tres jóvenes nacidos en la comunidad se ve forzado a marcharse por falta de oportunidades. “No me resigno”, ha manifestado, reclamando políticas activas que garanticen no solo el derecho a permanecer, sino también el retorno de quienes ya abandonaron la región.
Ha arremetido contra la gestión del presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, por utilizar de forma recurrente al Gobierno central como coartada ante las deficiencias en la sanidad, mientras los profesionales sanitarios y educativos de Castilla y León figuran entre los peor retribuidos del país. “Si un profesional tarda diez años en formarse y llevan cuarenta gobernando, la culpa no puede ser de nadie más que de ellos”, ha remarcado.
Martínez ha denunciado igualmente lo que ha calificado como política “neocolonialista” en materia energética y de ordenación del territorio, basada en la explotación de los recursos naturales sin que los beneficios reviertan en la ciudadanía ni en los ayuntamientos. Ha citado la reflexión de la geógrafa Mercedes Molina: “No puede haber sostenibilidad ambiental sin sostenibilidad social.” Ha defendido que la transición energética debe entenderse no como un mero negocio, sino como una ocasión para fijar población, y ha criticado que la comunidad siga sin una ley de despoblación y con un modelo territorial desfasado desde hace décadas.
El dirigente socialista ha aludido también a su participación en el debate televisivo de campaña, del que ha salido muy crítico con la actitud de Mañueco. Según ha explicado, cada iniciativa que planteó obtuvo por respuesta evasivas o silencios por parte del presidente de la Junta. “No le sacas de su libro”, ha señalado, reprochando al PP que base su estrategia en el choque permanente con el Gobierno central y en la confrontación entre provincias, en lugar de centrarse en los problemas cotidianos de la comunidad.
En el tramo final de su intervención, Martínez ha llamado a la movilización en las últimas horas de campaña y ha enumerado los ejes de su programa: sanidad, educación, vivienda y lucha contra la despoblación. Ha insistido en que la única vía para sacar a la derecha del poder en Castilla y León pasa por concentrar el voto en el Partido Socialista. “Dejemos de hablar en los mentideros y hablemos en las urnas”, ha rematado.
Por otro lado, Rodríguez Zapatero ha reivindicado la figura de intelectuales como María Zambrano y Antonio Machado, vinculados a Segovia, como símbolos de una tradición democrática y republicana que el socialismo asume como propia. Ha destacado la personalidad de Carlos Martínez y su conocimiento de la realidad territorial, y ha defendido la posición del presidente Pedro Sánchez en política exterior, especialmente por su rechazo a la guerra en Irán y su defensa de la legalidad internacional.