En España, la brecha salarial persiste. Las mujeres continúan percibiendo un salario bruto un 20% inferior al de los hombres. En 2024, el salario medio se situó en 28.627 euros, pero ellas cobraron 5.158 euros menos al año. Esta diferencia impacta de forma directa en sus bases de cotización, un 16% más bajas, y se amplía al llegar a la jubilación, donde la pensión media femenina presenta una brecha del 39%, según el informe de la Federación de Servicios de CCOO presentado con motivo del Día de la Igualdad Salarial, que se celebrará el próximo 22 de febrero.
En los sectores representados por CCOO Servicios, las diferencias superan la media: administrativas y auxiliares (42%), profesionales científicas e intelectuales (30%), comercio (29%), actividades financieras y de seguros (26%) e inmobiliarias (25%). En hostelería, la brecha salarial es del 19%, en línea con la media de la economía, aunque sigue siendo el sector con los salarios más bajos, hasta un 40% inferiores.
Parcialidad
El informe señala que la brecha salarial es un problema estructural del mercado laboral, vinculado a dinámicas discriminatorias y sesgos que sitúan a las mujeres en posiciones de mayor precariedad.
Una de las principales vías por las que opera esta desigualdad es la alta parcialidad femenina: el 75% de las personas que trabajan a tiempo parcial son mujeres. De ellas, un 15% lo hace por cuidados y un 47% por no encontrar jornada completa. En el último año, el empleo parcial creció un 3,5% y el 77% de los 86.000 nuevos contratos fueron ocupados por mujeres. La parcialidad se concentra en el sector servicios, donde actividades como hostelería, comercio o servicios administrativos superan la media de la economía (16%) y las mujeres absorben más del 60% del empleo a tiempo parcial.
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La desigualdad se agrava en el caso de las trabajadoras extranjeras, que presentan una brecha salarial del 23%, porcentaje que puede alcanzar el 37% entre mujeres europeas no comunitarias.
Además, las mujeres representan el 68% de las personas situadas en los tramos salariales más bajos. Bajo el título Salarios para vivir y tiempo para conciliar: la brecha de género como reflejo de lo que queda por cambiar, el informe apuesta por regular el trabajo a tiempo parcial como herramienta para combatir la precarización. “La brecha salarial de género sigue siendo estructural y atraviesa toda la vida laboral de las mujeres, afectando a su autonomía económica hasta la jubilación. La desigualdad se concentra especialmente en la parcialidad, principal mecanismo que explica la distancia salarial. La sobrecarga de los cuidados, la infravaloración de los sectores feminizados y la concentración de mujeres en empleos más precarios refuerzan un modelo laboral que perpetúa la desigualdad. Cerrar la brecha salarial exige transformar la organización del tiempo de trabajo y el sistema de cuidados desde la corresponsabilidad y la intervención pública”, asegura Laura Fátima Castelló Paz, secretaria de Mujer, Igualdad y Diversidad de CCOO Servicios.