La Comisión Europea ha optado por un mensaje de prudencia y tranquilidad ante el brote de hantavirus detectado en un crucero que se dirige hacia la costa de Tenerife. Desde Bruselas confirman que se encuentran en contacto permanente con el Gobierno de España, que ya habría activado el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea como medida preventiva ante la llegada del buque.
“Seguimos en contacto para evaluar las necesidades y el posible apoyo”, ha afirmado a Demócrata la portavoz del Ejecutivo comunitario, Eva Hrncirova, quien ha insistido en que la situación está siendo monitorizada de forma constante por las autoridades europeas.
Coordinación europea ante una amenaza sanitaria
En este contexto, Bruselas ha organizado este jueves una reunión del Comité de Seguridad Sanitaria, considerado el principal foro de coordinación entre los Estados miembros en materia de preparación y respuesta sanitaria. En este encuentro han participado también la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), dos organismos clave en la gestión de crisis sanitarias internacionales.
De acuerdo con la evaluación actual del ECDC, el riesgo que supone este brote para los países de la Unión Europea es, por el momento, “muy bajo”. Esta valoración preliminar ha servido para reforzar el mensaje de calma transmitido por las instituciones comunitarias, que subrayan que no existe, por ahora, una amenaza significativa para la población general.
“Seguimos la situación muy de cerca. La evaluación preliminar actual apunta a un riesgo bajo para la población general”, ha reiterado la portavoz comunitaria, en un intento de reducir la incertidumbre generada en las últimas horas.
La llegada del crucero a Canarias
Las autoridades europeas y nacionales continuarán con el seguimiento del caso en los próximos días. De hecho, está prevista una nueva reunión de control del Comité de Seguridad Sanitaria este jueves, en la que participarán los Estados cuyos ciudadanos se encuentran a bordo del barco y que podrían requerir repatriación.
En total, se contabilizan 13 pasajeros españoles y un tripulante, que viajan junto al resto de ocupantes del buque. Según las previsiones, el crucero llegará a las Islas Canarias en un plazo estimado de entre tres y cuatro días, donde se activarán los protocolos sanitarios correspondientes.
El Ministerio de Sanidad español ha confirmado que el Gobierno ha dado su visto bueno, a petición de la OMS y de la Unión Europea, para que el barco haga escala en Canarias. El objetivo es organizar la atención sanitaria de pasajeros y tripulación bajo un estricto protocolo internacional, garantizando tanto la asistencia médica como la seguridad epidemiológica.
El buque, el “MV Hondius”, transporta a 149 personas de 23 nacionalidades diferentes, de las cuales 88 son pasajeros y 61 forman parte de la tripulación.
Pasajeros españoles y medidas de precaución
Los ciudadanos españoles que viajan en el crucero proceden de seis comunidades autónomas. En concreto, hay cinco personas de Cataluña, tres de Madrid, tres de Asturias y una de Castilla y León, Galicia y la Comunidad Valenciana, respectivamente, según ha detallado la Delegación del Gobierno en Asturias.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha querido transmitir un mensaje de responsabilidad institucional, asegurando que se aplicarán todas las medidas necesarias para evitar riesgos.
“Se seguirán todos los protocolos necesarios. Seremos especialmente cuidadosos para proteger no solo a las personas que lleguen, sino también a la población en general”, ha explicado durante una comparecencia desde La Moncloa. La ministra ha subrayado además que se adoptarán todas las medidas de salud pública oportunas para impedir cualquier posible transmisión en caso de detectarse pacientes sintomáticos.
Advertencias de la comunidad científica
Por su parte, la Red Global de Virus (GVN) ha advertido de que este brote pone de relieve una realidad cada vez más evidente: los virus zoonóticos representan un factor “constante e impredecible” para la salud pública mundial.
Ante este escenario, la organización insiste en la importancia de mantener una inversión sostenida en vigilancia epidemiológica internacional, así como en investigación científica, preparación ante emergencias y una comunicación clara y transparente con la ciudadanía.