¿Por qué el Parlamento Europeo pide al Gobierno alargar la vida útil de Almaraz?

Una mayoría de eurodiputados reclama al Ejecutivo español reconsiderar el cierre de la central extremeña al considerar que su continuidad es clave para garantizar la estabilidad del suministro eléctrico, sostener miles de empleos en la región, evitar un aumento de emisiones y afrontar con mayores garantías la transición energética en un contexto internacional marcado por la incertidumbre

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Después de trasladarse hasta Extremadura en una misión del Comité de Peticiones, una mayoría de eurodiputados ha aprobado la recomendación al Gobierno de España de dar marcha atrás al cierre de la central nuclear de Almaraz debido a su papel “crítico en la estabilidad energética”, así como a su impacto socioeconómico y su contribución a los objetivos climáticos.

En pleno giro nuclear de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el contexto de la crisis de Oriente Medio, el Parlamento Europeo da un espaldarazo a una reclamación histórica del gobierno autonómico de la popular María Guardiola. De hecho, la presidenta extremeña recordó a las instituciones comunitarias que la central genera empleo para más de cuatro mil familias de la comarca. “Su cierre, por el contrario, es condenar el futuro de toda una comarca”, sentenció.

A primera hora de la mañana, el recién nombrado vicepresidente de la Junta de Extremadura se ha desplazado hasta el Parlamento para seguir la votación. A su salida, ha celebrado el resultado, afirmando que la central “es imprescindible para España”, por lo que debería seguir funcionando “más allá de 2040”. Entre los motivos que han llevado a los parlamentarios a dar luz verde al texto se encuentran asuntos como la estabilidad del suministro, la lucha contra la despoblación y la descarbonización.

Estabilidad del suministro

El informe elaborado tras la visita a Extremadura concluye que la central es esencial para proporcionar un suministro de energía estable y fiable, actuando como complemento necesario a las energías renovables, que —según señala— son intermitentes. Almaraz genera aproximadamente el 7 % de la electricidad en España, lo que supone, en la práctica, abastecer a unos cuatro millones de hogares.

Por eso, los eurodiputados justifican que, durante su misión, los expertos indicaron que la generación nuclear es vital “para la resiliencia del sistema y para evitar fallos graves en la red”, llegando a citar como ejemplo el gran apagón que afectó a la península ibérica. En este contexto, el documento subraya que la combinación entre nuclear y renovables constituye, hoy por hoy, una de las fórmulas más eficaces para garantizar el equilibrio energético en el continente europeo.

Lucha contra la despoblación

Lo cierto es que la planta es la mayor industria de Extremadura y representa aproximadamente el 5 % del PIB regional. Además, el Parlamento comparte el argumento de Guardiola al hacer referencia en el texto a la continuidad de unos cuatro mil puestos de trabajo directos e indirectos de alta cualificación.

Los ayuntamientos de los municipios afectados habrían advertido a Estrasburgo de que el cierre podría provocar una pérdida masiva de población, de hasta el 25 % en localidades cercanas, así como una caída drástica de la renta per cápita, poniendo en peligro servicios públicos tales como escuelas, centros de salud y residencias de mayores.

Para los eurodiputados, también es relevante el hecho de que Almaraz evite la emisión de aproximadamente seis millones de toneladas de CO₂ al año. Por ello, recuerdan que la Unión Europea reconoce la energía nuclear como una actividad de transición esencial para mitigar el cambio climático y lograr la neutralidad en carbono en las próximas décadas.

Seguridad técnica y viabilidad

El documento, que ha sido respaldado por el Comité de Peticiones de la Eurocámara, considera la central como una de las más seguras de Europa y la sitúa entre las mejores del mundo, según la Asociación Mundial de Operadores Nucleares. Este respaldo técnico refuerza la posición de quienes defienden la continuidad de la planta frente a su cierre programado.

Los eurodiputados han puesto como ejemplo plantas “gemelas” en Estados Unidos que han obtenido licencias para operar hasta los ochenta años, lo que demostraría que la instalación de Almaraz no presenta una antigüedad técnica que justifique su clausura inmediata. En este sentido, el informe apunta a que la inversión en mantenimiento y modernización ha permitido mantener estándares de seguridad elevados.

La falta de justificación 

Miembros de la delegación del Parlamento han señalado que el cierre “parece basarse en criterios ideológicos”, fruto del acuerdo de gobierno de 2019, más que en razones científicas objetivas. El informe, de hecho, lamenta que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no haya presentado una evaluación de impacto transparente ni una estrategia alternativa sólida para compensar las pérdidas económicas y sociales que sufriría la región tras el cierre.

Asimismo, se subraya la necesidad de un debate más amplio y técnico, en el que participen expertos independientes, operadores energéticos y representantes territoriales, con el fin de adoptar decisiones basadas en datos y no únicamente en compromisos políticos previos.

Las recomendaciones del Parlamento

Ante todos los riesgos detectados, los parlamentarios instan de forma explícita al Ejecutivo a revertir la decisión de cerrar la central de Almaraz, con el objetivo de garantizar la estabilidad de la red eléctrica. Además, reclaman la realización de una nueva evaluación de impacto técnico, rigurosa y transparente, que tenga en cuenta tanto la seguridad energética nacional como la europea.

Del mismo modo, solicitan que el Gobierno central mantenga un diálogo efectivo con las autoridades regionales y locales, señalando que, hasta ahora, no se habrían producido reuniones suficientes con los ministerios competentes. Este punto resulta especialmente sensible en un contexto en el que las comunidades autónomas reclaman mayor participación en decisiones estratégicas que afectan directamente a su desarrollo económico.

Con todo, el informe también contempla un escenario alternativo. En caso de que finalmente se procediera al cierre en el futuro, el Parlamento pide que cualquier transición esté respaldada por una sólida diversificación económica y por planes de empleo local ambiciosos, con el objetivo de evitar el declive rural y garantizar oportunidades a las nuevas generaciones.

Tras la votación, le presidente de la plataforma "Sí a Almaraz, Sí al futuro", Fernando Sánchez, ha celebrado el apoyo "incontestable" a la necesidad que que Almaraz continúe". A su juicio, se han detectado tres motivos fundamentales: " garantizar el suministro eléctrico de nuestro país, para completar el compromiso con la transición energética y para mantener y crear industrias y empleo local de calidad que evite la despoblación. España no puede ser un verso suelto dentro de Europa. Ir a contracorriente de todos nuestros países vecinos tiene un coste demasiado alto que no tendrá vuelta atrás si Almaraz y el resto del parque nuclear echan el cierre". 

El giro nuclear 

En una carta remitida en marzo a los veintisiete jefes de Gobierno de la Unión Europea, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, defendió evitar el cierre “prematuro de activos como las centrales nucleares existentes que pueden seguir proporcionando electricidad fiable”. Un guiño que, en el panorama español, apunta directamente a la central nuclear de Almaraz, donde las empresas eléctricas han solicitado prorrogar su vida útil tres años más, hasta 2030.

La misiva llegaba tres días antes de que los líderes europeos se sentasen en la mesa del Consejo Europeo para coordinar las primeras medidas destinadas a contener las consecuencias económicas de la guerra con Irán. En Bruselas insisten en que el objetivo es gestionar el shock energético y proteger la economía europea. Von der Leyen considera que el sistema energético actual genera importantes desafíos para algunos Estados miembros. En particular, señala que en el modelo marginalista del mercado eléctrico, el elevado precio del gas acaba condicionando el coste de la electricidad.

“Además de un cambio estructural más rápido, debemos mitigar el impacto del coste de los combustibles fósiles durante los periodos en los que el precio del gas es alto”, explica la presidenta comunitaria en su carta. En la central nuclear de Almaraz sostienen que la coyuntura internacional refuerza la necesidad de mantener su actividad para garantizar un suministro estable, predecible e independiente tanto para España como para el conjunto del continente.