La consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno, Maria Ubarretxena, ha censurado el “señalamiento” que EH Bildu ha realizado sobre dos antiguos trabajadores de Solaria que, según la coalición soberanista eran directivos, y que han pasado a ocupar puestos en el Ente Vasco de la Energía (EVE) y en Álava Agencia de Desarrollo. La consejera ha recalcado que el marco normativo vigente “garantiza la independencia de la toma de decisiones” en los organismos públicos en los que desempeñan ahora su labor.
La parlamentaria de EH Bildu Lamia Arcas ha interpelado a Ubarretxena sobre la llegada de dos “exaltos directivos” de Solaria a lo que considera “puestos de responsabilidad institucional”: uno como director de Proyectos e Innovación del EVE y otro como director de Álava Agencia de Desarrollo, entidad dependiente de la Diputación Foral de Álava, tal y como difundió la propia coalición en una nota hecha pública en enero.
En su intervención, Arcas ha cuestionado al Ejecutivo autonómico sobre cómo piensa asegurar “la independencia de la toma de decisiones del Ente Vasco de la Energía”.
Ante ello, Ubarretxena ha respondido que se trata de una cuestión “muy fácil de responder” porque “está en el marco legal que garantiza la independencia de la toma de decisiones, no sólo en el caso del Ente Vasco de la Energía, sino también en el resto de organismos e instituciones públicas”.
Fuentes del Departamento de Gobernanza han puntualizado que la persona incorporada al EVE no es “un cargo público o responsable institucional”, sino un “técnico” que ha accedido al puesto mediante un concurso público.
La consejera ha recordado que quienes ejercen “responsabilidades públicas tienen la obligación de no participar y de inhibirse en algunos casos concretos”, una exigencia recogida en el artículo 10 de la ley 1/2024, reguladora del Código de Conducta y de los conflictos de intereses de los altos cargos públicos.
En este punto, ha leído literalmente el precepto, que establece: “Los cargos públicos no intervendrán en el conocimiento o decisión de asuntos en los que se afecte a los intereses de empresas, sociedades o entidades de cuyos órganos de dirección o de gobierno hayan formado parte en los dos años anteriores al inicio de su relación de servicio, tanto ellos como su cónyuge o pareja de hecho o sus familiares dentro del segundo grado de afinidad o consanguinidad o terceras personas con quien tengan intereses compartidos”.
Ubarretxena ha subrayado que la legislación delimita “de manera muy clara” las situaciones de personas que pasan del sector privado a la administración. Ha añadido que considera “deseable” que profesionales procedentes de la empresa privada se incorporen al sector público, ya que el diseño de políticas en áreas estratégicas precisa de “personas cualificadas en temas fundamentales”.
Tras escuchar esta explicación, Lamia Arcas ha mantenido que ambos nombramientos implican una “relación directa con la planificación, fomento y evaluación de proyectos energéticos”. A su juicio, “precisamente las decisiones de este Ente Vasco de la Energía no van a ser independientes mientras no tomemos medidas para ello”.
La representante de EH Bildu ha calificado de “incomprensible” que se cuente con dos “ex altos directivos en cargos públicos que son quienes van a tener que tomar las decisiones en materia de renovables”.
Acusaciones de clientelismo y falta de transparencia
Arcas ha insistido en que estos dos nombramientos “no son inocentes, no son casuales y mucho menos no son indiferentes”. Según ha denunciado, “es una decisión descaradamente premeditada que alimenta la percepción del clientelismo, clientelismo impune y confirma que el futuro de nuestro territorio se decide en aquellos despachos donde la ciudadanía no puede entrar”.
A su entender, la sociedad reclama “transparencia, participación y también respeto por el territorio”, mientras que las instituciones estarían optando por “perfiles que vulneran o ponen en duda esa confianza de la ciudadanía”.
Ha remarcado que “Solaria no es cualquier empresa, es el símbolo del malestar de la sociedad, especialmente en Álava, porque, además, es una de las empresas que ha generado un mayor rechazo entre la población”.
En esta línea, ha señalado que la percepción ciudadana es que una compañía privada que “tiene intereses concretos está teniendo una gran participación en políticas públicas y en proyectos futuros”.
Arcas ha añadido: “Es una percepción que genera el propio gobierno. Es responsable de garantizar la neutralidad y la separación clara entre interés privado y decisión pública. Es responsable de proteger la credibilidad de los organismos públicos y especialmente del EVE, donde tenemos una política estratégica pendiente de desarrollo. No basta con decir que es legal, la ética pública exige estándares más altos”.
Asimismo, ha denunciado una “evidente falta de transparencia”, al considerar que no se ha aclarado “con claridad qué criterios se exigieron para los nombramientos, si existieron procesos abiertos de concurrencia pública o si se han tomado medidas de incompatibilidad o de abstención, o si se han presentado o establecido protocolos para evitar la influencia en expedientes relacionados con Solaria”.
La parlamentaria ha preguntado al Gobierno vasco si está dispuesto a poner en marcha, de forma inmediata, mecanismos de control “más estricto” como una auditoría externa o un sistema de seguimiento independiente sobre estos nombramientos.
Ha concluido que “resulta inaceptable que se sigan nombrando cargos sin un proceso claro de evaluación de compatibilidad y aún más cuando existe el riesgo de que la toma de decisiones en un ente público pueda estar siendo influenciada por quienes trabajan para empresas del mismo sector. Necesitamos respuestas claras urgentemente”.
Ubarretxena acusa a EH Bildu de demagogia y de uso político del caso
En su réplica, Maria Ubarretxena ha pedido “dejar de lado la demagogia” y ha considerado que no resulta “muy coherente denunciar que a estos puestos se incorporan personas a las que se les atribuye falta de conocimiento o experiencia y, al mismo tiempo, pedir que se incluyan perfiles del ámbito privado con experiencia y trayectoria acreditada”.
“No se puede sostener al mismo tiempo ambas posiciones, salvo si lo que se pretende es hacer un uso político para atacar al gobierno. Es un señalamiento público no de una persona, sino de dos, pero haciendo señalamientos son ustedes unos grandes profesionales”, ha afirmado.
La consejera ha recordado la nota difundida por EH Bildu el 22 de enero, en la que, según ha indicado, la coalición sostenía que “Solaria podría definir” mediante una de estas personas “las políticas públicas del gobierno”.
Ubarretxena ha instado a EH Bildu a ser “serios” y ha recalcado que las políticas públicas se fijan en el seno del consejero de Gobierno “y no una persona que ha entrado a trabajar en el EVE a través de un proceso profesional”. “Tiene usted todas las credenciales, las puede pedir”, ha añadido, en referencia a la documentación del proceso.
Asimismo, ha acusado a la coalición abertzale de que “no le importa la verdad ni el daño” que el comunicado haya podido causar a la persona afectada, a su familia y a su entorno. Ha defendido que “desde luego, este no es nuestro modelo de hacer política, cuestionar sistemáticamente a quienes llegan a cargos públicos o a personas que han estado en esos cargos, que luego vuelven a la actividad privada debilita a las instituciones y empobrece la calidad del debate político”.
En su opinión, ese es el propósito que persiguen “todos los populismos en las democracias europeas”. Y ha rematado: “Parece que ustedes también tienen ese mismo objetivo”.