El PP propone limitar al 50% las plazas con euskera en las OPE en Euskadi y rechaza perfilar todos los puestos

El PP propone limitar al 50% las plazas con euskera en las OPE vascas y rebajar la obligatoriedad de perfiles lingüísticos en la Ley de Empleo Público.

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El PP propone limitar al 50% las plazas con euskera en las OPE en Euskadi y rechaza perfilar todos los puestos

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El PP plantea que en las ofertas públicas de empleo que se convoquen en Euskadi el número de plazas con exigencia de euskera no pueda superar el 50% del total, y se opone a que se tenga que asignar perfil lingüístico a todos los puestos, según las enmiendas registradas por la formación a la reforma de la Ley de Empleo Público.

En una comparecencia en el Parlamento Vasco, la portavoz del PP vasco, Laura Garrido, y el parlamentario Santiago López explicaron que con sus 38 enmiendas buscan “subsanar los atropellos lingüísticos” que, a su juicio, se están produciendo, y que sus propuestas se ajustan “a la realidad sociolingüística” de Euskadi y a las diferencias entre territorios.

López detalló el contenido de las enmiendas y criticó el “espectáculo bochornoso” que, según él, están ofreciendo PNV, PSE-EE y EH Bildu. “El PNV y EH Bildu pretenden colgarse ahora la medalla de ser los que más defienden el euskera y el PSE-EE pretende arrogarse el mérito de ser quien defiende los intereses de los castellanoparlantes”, señaló.

El parlamentario sostuvo que “no es verdad” y acusó a estos tres partidos de haber llevado a un “deterioro constante de la administración pública vasca” en los últimos años, al aplicar “criterios lingüísticos ideológicos en deterioro de la administración, con una exigencia desproporcionada de euskera”. Recordó además que “no sé si el PNV, el PSE-EE y EH Bildu saben que tenemos un 38% de interinidad en la administración, que somos la comunidad autónoma con la interinidad más alta y que superamos en 12 puntos la media nacional. ¿Esto no les interesa?”.

Frente a esta situación, defendió la “responsabilidad” del PP con sus propuestas. Entre las enmiendas de carácter más técnico, citó la que busca garantizar la improrrogabilidad de la resolución de las oposiciones más allá de tres años, así como la incorporación de planes para reducir la temporalidad en la administración.

El PP plantea igualmente la creación de una agencia vasca de selección de personal directivo, al considerar que “ya está bien del baile de directivos y de asesores entre los distintos departamentos del Gobierno Vasco”. “Creemos que los puestos de directivo tienen que ser en función del mérito, de la capacidad que tengan las personas y no del partido en el que milite”, remarcó López.

Techo al euskera en las OPE y revisión de perfiles

En el bloque de enmiendas de contenido lingüístico, el PP propone fijar por primera vez un “límite numérico y un techo cuantitativo” al porcentaje de plazas con euskera preceptivo en las oposiciones en Euskadi. Concretamente, plantea que el número total de puestos con perfil lingüístico obligatorio de euskera no exceda el 50% de los existentes en cada cuerpo y escala, salvo en aquellos vinculados de forma específica a la política lingüística.

La formación también propone que la valoración del euskera como mérito no pueda ser inferior al 5% ni superior al 20% de la puntuación máxima en los procesos selectivos. Además, quiere modificar el artículo 187.5 de la ley, calificado de “controvertido”, que prevé que todas las plazas de la administración tengan perfil asignado, y reclama que queden fuera los puestos que, por sus funciones internas o muy especializadas, no requieran el uso habitual de las dos lenguas oficiales.

El PP defiende que se elabore un estudio basado en “criterios claros y objetivos” para decidir “dónde se fija el euskera y dónde no”. Para ello propone un nuevo artículo 187 bis que tenga en cuenta, entre otros elementos, el porcentaje de interacción de la ciudadanía en euskera con la administración, la frecuencia de uso en las comunicaciones orales y escritas y la demanda en cada ámbito territorial y funcional. “Lo hemos dicho en repetidas ocasiones y creemos que esto es sentido común, no es lo mismo Azpeitia que Barakaldo, ni tampoco es lo mismo dirigirse al departamento de Política Lingüística que dirigirse al de Agricultura”, añadió.

Otra de las enmiendas plantea que la falta de acreditación de un perfil lingüístico o del conocimiento del euskera no pueda ser, por sí sola, motivo de despido. Según López, la “exigencia desproporcionada” del euskera genera “frustración” entre quienes aspiran a trabajar en la administración vasca y “no pueden porque no tienen un perfil lingüístico”, además de alimentar la eventualidad y provocar “fuga de talento”.

Crítica a las políticas lingüísticas y al papel del PNV, PSE-EE y EH Bildu

Garrido sostuvo que las políticas lingüísticas vigentes “no están dando resultado”. A su entender, no se habla más euskera, aunque sí se aprende más, porque “se exige más y porque es absolutamente determinante a la hora de acceder a un empleo público”, pero de forma “desproporcionada”. Considera que esta situación “atenta claramente contra el principio de igualdad y de acceso a la administración pública”, algo que, recordó, han señalado los tribunales, en particular el TSJPV en varias resoluciones.

En este contexto, recordó que hay dos propuestas de reforma de la Ley de Empleo Público, la del PNV y la de EH Bildu. En su opinión, el PNV, en “su competencia con EH Bildu por ver quién da una vuelta de tuerca a las políticas impositivas”, “se ha equivocado de estrategia” y pensaba que el PSE-EE “le podía acompañar, pero se ha desmarcado”. Aun así, afirmó que ese distanciamiento es “un tanto ficticio”, porque los socialistas vascos han sido “cómplices absolutos de todas las políticas lingüísticas que se han puesto de marcha en Euskadi”.

Por ello, subrayó que el PP vasco se presenta “una vez más, como “la garantía de la salvaguarda de los derechos lingüísticos de los ciudadanos vascos frente a los excesos lingüísticos de las políticas impositivas de los sucesivos gobiernos del PNV y PSE-EE, que cuentan con la connivencia de EH Bildu”. Aseguró que su formación no rechaza que se exija euskera, pero reclama una política del “sentido, la que dice que la exigencia del euskera se haga de una forma proporcionada.

Garrido insistió en que el euskera “no puede ser un atropello a los derechos de los ciudadanos”, hasta el punto de “les impida trabajar en un empleo público por los excesos lingüísticos sistemáticos que aplica el Gobierno Vasco en sus políticas lingüísticas”.

Relación del PNV con sus socios

Preguntados por si el PP animaría al PNV a “cambiar de socio” y apoyarse en los populares en el Congreso, Garrido respondió que es una cuestión que deberá “dilucidar y analizar” el propio partido jeltzale. En cualquier caso, considera que el PNV no muestra “ningún ánimo de cambiar de socio”, pese a alguna “pataleta momentánea y espontánea que haya podido tener por alguna actuación del PSE-EE”.

“Vemos que ese apoyo es muy férreo después de todo lo que hemos visto a lo largo de esta legislatura: casos de corrupción que salpican al Gobierno de España, al que apoya el PNV, que afectan no solo al PSOE sino a la familia del presidente; el cese del Fiscal General del Estado, la ley del solo sí en sí, la tragedia de Adamuz, el apagón y todas las políticas que se están poniendo en marcha”, afirmó. Recordó también el “enfado momentáneo” del presidente del EBB, Aitor Esteban, que reclamó el cese de la ministra de Sanidad, Mónica García, pero apuntó que hoy el PNV no ha mantenido esa exigencia cuando el asunto se ha tratado en el Parlamento Vasco.

En conclusión, sostuvo que el respaldo del PNV al Gobierno central es “muy férreo” y que la formación jeltzale “va a seguir estando ahí como ha estado hasta ahora”, mientras que el resto son “escenificaciones”.