PNV y EH Bildu se verán la próxima semana para abordar el euskera en las OPE tras una petición formal de reunión

PNV y EH Bildu se reunirán la próxima semana para negociar el euskera en las OPEs y el futuro de la reforma de la Ley de Empleo Público vasca.

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El PNV y EH Bildu mantendrán un encuentro la próxima semana para tratar la situación del euskera en las OPEs, después de que los jeltzales hayan cursado ya una solicitud formal para sentarse a negociar. En esa mesa, el PNV planteará que la coalición soberanista opte por la abstención y permita que prospere en el Parlamento su proposición de reforma de la Ley de Empleo Público, con la que buscan "blindar" el euskera y "dar seguridad jurídica" a las oposiciones en las administraciones vascas.

Fuentes del PNV consultadas por Europa Press subrayan que, si EH Bildu facilita con su abstención la aprobación de la iniciativa en la Cámara, posteriormente se analizarían sus efectos —en lo relativo al "blindaje" frente a las sentencias judiciales que "tumban" las oposiciones y anulan los requisitos lingüísticos por la exigencia del euskera— y, llegado el caso, se podría "ajustar lo que fuera necesario".

Esta misma semana, el parlamentario y responsable del área de euskera en el EBB del PNV, Markel Olano, avanzó que iban a pedir formalmente una reunión con EH Bildu, lo que supondría dar "un salto" en las conversaciones —hasta ahora de carácter informal— tras constatar la imposibilidad de entendimiento con el PSE-EE y la ruptura de las negociaciones.

Los jeltzales han confirmado que ya han remitido la petición oficial para celebrar una primera cita, aunque insisten en que no desean alimentar "grandes espectativas" en torno a esta reunión. Su objetivo es abrir una interlocución directa para comprobar si existe margen para que EH Bildu se abstenga y así sacar adelante su proposición de Ley.

El PNV sostiene que los planteamientos recogidos en su propuesta de reforma de la Ley de Empleo Público y los de la iniciativa de EH Bildu, ambas en trámite en el Parlamento Vasco, "son antagónicas" y que, por ello, "es prácticamente imposible" encontrar "un punto medio" entre ambas posiciones.

En su texto, la formación jeltzale propone "una modificación muy concreta" del modelo vigente, con el objetivo de que "haya garantías jurídicas y no se tumben los procesos de OPE", mientras interpreta que la propuesta de EH Bildu implica "invertir el sistema" y responde a una visión "maximalista" que entrañaría "unos riesgos jurídicos muy importantes".

Ante la dificultad de cerrar un pacto sobre el contenido de las dos iniciativas, el PNV considera que "merece la pena" que la Cámara valide su proposición, a la que define como "la única viable". Para ello necesita que, al menos, una formación se abstenga y, en este contexto, traslada a EH Bildu la petición de que no vote en contra.

Según defienden los jeltzales, su propuesta permitiría ofrecer "una solución jurídica" a la actual cascada de sentencias que "tumban" las OPEs por los perfiles lingüísticos exigidos, al tiempo que permitiría "seguir avanzando en un modelo que funciona bien". "Si permiten que salga adelante nuestro planteamiento, después vendría un momento en el que se podrían evaluar los resultados y ajustar lo necesario de la mano de otras formaciones, como puede EH Bildu", explican.

La formación advierte de que, si ninguna de las dos proposiciones de Ley logra el respaldo suficiente, se entraría en "una situación de bloqueo que soluciona nada" y se mantendría el escenario actual de resoluciones judiciales contrarias a las OPEs.

Posición de EH Bildu y apuesta por el diálogo

EH Bildu, por su parte, se muestra dispuesta a conversar, pero reclama "una negociación seria", según señalan fuentes de la coalición soberanista, que recuerdan que ya rechazaron la opción de abstenerse en la proposición del PNV, tal y como hizo público en su momento el parlamentario y secretario de Normalización Lingüística de la formación, Josu Aztiria.

La coalición que encabeza Arnaldo Otegi no comparte que ambas iniciativas sean incompatibles y considera que sí hay margen para llegar a un entendimiento. Este jueves, en un comunicado en el que anunciaba su adhesión a la manifestación convocada para este sábado por ELA, LAB y Steilas "por una nueva política lingüística" que revitalice y proteja el euskera frente "la ofensiva jurídica, política y mediática", apostaba por "el diálogo y la negociación" como "herramientas indispensables" para avanzar en ese objetivo.

"Creemos que es necesario alcanzar una igualdad jurídica real entre el euskera y el castellano, así como una garantía efectiva de nuestros derechos, actuando siempre de manera pragmática y con empatía hacia todas aquellas personas a las que debemos hacer partícipes de nuestra lengua", aseguró.