La alerta se activó pasadas las 3.30 de la madrugada, cuando se localizó el artefacto en el interior del túnel. De inmediato, la Ertzaintza procedió a cerrar el acceso por ambas bocas del paso subterráneo como medida preventiva.
La suspensión afecta al tramo ferroviario entre Bilbao y Santander, a la espera de que los especialistas en desactivación de explosivos examinen el objeto y determinen su estado.
A la espera de los artificieros
Fuentes próximas a la investigación han confirmado que el túnel permanece acordonado mientras se analiza la granada. El protocolo de seguridad obliga a paralizar el tráfico ferroviario hasta que se garantice que no existe riesgo para pasajeros ni trabajadores.
El primer tren afectado por la interrupción es el convoy que tenía prevista su salida desde Bilbao a las 8.30 horas. Por el momento no se ha precisado cuánto tiempo se mantendrá cortada la circulación.
Investigación abierta
Las autoridades investigan cómo llegó el artefacto al interior del túnel y si se trata de un explosivo activo o inerte. La prioridad en estas primeras horas es asegurar la zona y descartar cualquier peligro.
Renfe y los servicios ferroviarios informarán de posibles alternativas de transporte o reanudación del servicio una vez finalice la intervención policial.