El BNG ha denunciado que la Xunta está actuando como “un lacayo servil” de Monbus en el marco del conflicto laboral que afecta al transporte de viajeros por carretera en la provincia de A Coruña.
La formación nacionalista defendió en una comisión parlamentaria una propuesta para instar al Gobierno gallego a sentarse con la parte social de la mesa que negocia el convenio colectivo y a dirigirse a los grupos empresariales con los que tiene contratada la prestación del servicio, reclamándoles que retomen el diálogo “atendiendo a su obligación de negociar de buena fe”. La iniciativa fue rechazada por el voto en contra del PPdeG.
Durante el debate, el diputado del Bloque Ramón Fernández Alfonzo alertó de que “Miles de personas están siendo utilizadas por Monbus como rehenes mientras la Xunta, autoridad competente y responsable de velar por los intereses de los usuarios, se comporta como un lacayo servil de Monbus y de Raúl López”.
En nombre del PSdeG, la parlamentaria Patricia Iglesias manifestó el respaldo de su grupo a la propuesta y a las demandas planteadas, apostando por “promover la reunión con la parte social” y “retomar la negociación”, para evitar que “triunfe la patronal en este intento de división” del movimiento sindical. Reclamó, además, “mayor altura de miras, sobre todo teniendo presente la finalidad de lograr un convenio propio del siglo XXI”.
Frente a ello, la diputada popular Noelia Pérez rechazó la iniciativa, al considerar que el BNG pretendía con ella “un debate” en la Cámara y fijar sus “marcos”, pero que “no resuelve el conflicto”, defendiendo que el PPdeG está “defendiendo a los trabajadores”.
En su turno de réplica, Fernández Alfonzo respondió a las críticas recordando: “Me llama indio por decir que Monbus es una criatura del PP. No le convierte a usted en una pistolera?”, para añadir a continuación que, si quería colgarse “una placa de sheriff era mejor que hubiera aprovechado el carnaval”.